Un alza de 7% registraron las exportaciones chilenas durante abril frente al mismo mes de 2025 para llegar a US$ 9.718 millones, informó este jueves el Banco Central.
Notoria fue la desaceleración de los envíos de cobre, que crecieron solo 0,3% anual al llegar a US$ 4.647 millones, impulsados por cátodos, pero con una caída en los concentrados.
Distinto fue el caso del carbonato de litio, cuyas ventas subieron 175,6% hasta US$ 498 millones.
Otros minerales también mostraron fuertes expansiones, destacando el oro (165,7%) y la plata (236,1%), totalizando embarques por US$ 494 millones y US$ 114 millones.
Ante estas cifras del sector minero, el investigador del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), Antonio Espinoza, explicó que el elevado precio del cobre seguiría siendo “un actor relevante en sostener las exportaciones nominales de Chile en los próximos meses”.
Desde la SNA atribuyeron el menor dinamismo a mayores costos internacionales y criticaron además trabas regulatorias internas.
Más allá de la minería, el panorama exportador mostró señales más débiles. En el sector agropecuario, las ventas al exterior cayeron 1,5% anual hasta los US$ 670 millones.
Desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) atribuyeron el menor dinamismo a mayores costos internacionales, factores que -según señalaron- “escapan al control de Chile”, y criticaron además trabas regulatorias internas que, a su juicio, afectan la competitividad del sector.
Desde el gremio agrícola hicieron hincapié en los factores donde se puede actuar para revertir la situación, entre los que nombraron “la excesiva permisología, la incertidumbre regulatoria y tributaria, y normas laborales que muchas veces no se ajustan a la realidad del campo, factores que terminan afectando la competitividad del agro chileno”.
Frente a estos últimos, adelantaron que están trabajando “junto a autoridades y distintos actores sectoriales para impulsar medidas concretas que permitan apoyar a los rubros más afectados y generar mejores condiciones para invertir, producir y exportar”.

La fruta, en particular, sumó exportaciones por US$ 549 millones, lo que implicó una baja anual de 5,7%.
Este suceso, según el presidente de la Federación Gremial Nacional de Productores de Fruta (Fedefruta), Victor Catán, obedeció a dos factores. El primero, un adelanto de la temporada frutícola, por el cual esta vez hubo cosechas que se adelantaron desde abril a marzo.
El segundo, según Catán, es la aparición de “un precio acotado para el mercado de las frutas en comparación a años anteriores” como consecuencia de “temas climáticos y comerciales”, aunque mencionó que el análisis en este rubro debe hacerse de forma fina porque se debe estudiar “con mucho cuidado y especie por especie”.
A las dificultades del agro se sumó en este período el retroceso del segmento de envíos industriales, de 2,9%, para totalizar US$ 3.085 millones. Este sector se había alejado de los números rojos desde fines de 2025.
Este resultado estuvo influido por alimentos y celulosa, papel y otros.
Entre los primeros, los mayores retrocesos en los envíos provinieron del salmón, que fue de 6,8%, hasta US$ 482 millones; y, en los segundos, la celulosa blanqueada y semiblanqueada de eucaliptus, que descendieron 24,1% a US$ 120 millones y la blanqueada y semiblanqueada de conífera cayó 30,6% a US$ 84 millones.
¿Más consumo?
En contraste con los envíos al exterior, las importaciones del país aceleraron el ritmo al llegar a US$ 7.807 millones FOB, lo que representó un aumento anual de 11,8%.
Todos los segmentos mostraron avances, sobresaliendo el 12,5% que crecieron las internaciones de bienes intermedios, que sumaron US$ 4.460 millones.
Más atrás, con un alza de 10,1% se ubicaron las de consumo, con US$ 2.196 millones.
Finalmente, las compras de bienes de capital totalizaron US$ 1.699 millones, un 9% más que en abril de 2025.
Dado este cruce de cifras, el saldo comercial anotó US$ 1.912 millones.