Tal como lo había anticipado el mercado, el Banco Central decidió el martes mantener la tasa de interés referencial en el nivel de 4,5% en el marco de su Reunión de Política Monetaria de junio.
La decisión sobre la Tasa de Política Monetaria fue tomada de manera unánime por parte de los miembros del Consejo y se da a días de conocerse el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para un cese al fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz.
Con este, es el séptimo mes en que el ente rector no realiza movimientos en su tasa.
“El Consejo estima que el balance de riesgos para la inflación se ha ido equilibrando, aunque el escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual. El conflicto en Medio Oriente no se ha resuelto definitivamente y la oferta mundial de petróleo no se ha normalizado”, indicó en su comunicado.
"Por otro lado, si bien el desempeño de la actividad ha estado afectado principalmente por factores de oferta transitorios y las perspectivas de demanda no tienen mayores cambios, varios determinantes del consumo de los hogares han tenido un comportamiento menos favorable", agregó.
De esta manera, el Consejo aseguró que la evolución futura de la TPM irá evaluándose reunión a reunión en función del desarrollo de los acontecimientos.
Menor actividad e inflación sin sorpresas
El Central también se refirió a la situación local de la economía, con una actividad que se contrajo 0,5% en el primer trimestre del año, por debajo de lo estimado en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo.
Una diferencia que, explicaron, fue en gran parte por el magro desempeño de rubros vinculados a recursos naturales. En tanto, por el lado del gasto, no se observaron diferencias en el agregado, aunque sí hubo cambios en su composición. Mientras que el consumo privado mantuvo su dinamismo y el consumo de gobierno tuvo un fuerte repunte y la formación bruta de capital se debilitó.
Por el lado del mercado laboral, el Banco Central señaló un aumento de la tasa de desempleo, en un contexto de débil creación de empleo.
“Hacia adelante, se proyecta un mayor empuje del gasto público y un menor impulso del consumo de los hogares, cuyos fundamentos se han debilitado. La inversión también se revisa a la baja para este año, aunque sus proyecciones de mediano plazo aumentan”, indicaron en su comunicado.
Acerca de la inflación, señalaron que tal como se anticipó, subió rápidamente producto del shock provocado por el conflicto en Medio Oriente y su variación anual en mayo llegó a 3,9% por el alza de los precios de los combustibles.
“La inflación subyacente —IPC sin volátiles— no ha mostrado mayores cambios en los últimos meses (3,2% anual a mayo), reflejando un traspaso del shock de costos similar a patrones históricos”, agregaron.
En tanto que recordaron que las expectativas de inflación a dos años plazo de la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) se ubica en 3,0% y la de la Encuesta de Operadores Financieros (EOF) en 3,1%.
Escenario externo
Frente al contexto geopolítico, el Central señaló que el conflicto en Medio Oriente se mantiene como el principal foco de atención.
“El alza del precio del petróleo ha afectado la inflación efectiva y las expectativas de inflación en diversas economías, mientras que, en general, la actividad global ha permanecido resiliente”, indicaron.
De esta manera, señalaron que los bancos centrales han mantenido un mensaje de cautela mientras que otros, como es el caso del Banco Central Europeo y el Banco de Japón, han comenzado a concretar aumentos en sus tasas.
Acerca del acuerdo de cese al fuego entre EEUU e Irán de los últimos días, el ente rector reconoció que el precio del petróleo cayó a valores algo por debajo de los US$ 80 el barril tras el anuncio, mientras que a dos años plazo, la caída en los precios de los contratos futuros “es bastante más acotada”.
También indicaron que los mercados financieros, incluido el chileno, han reaccionado positivamente al anuncio, registrándose alzas de las bolsas y una depreciación global del dólar.
“Con todo, el desarrollo del conflicto se ha caracterizado por constantes vaivenes en torno a un acuerdo de paz. Por esta razón, es necesario seguir observando el curso de los acontecimientos y evaluando su impacto en las perspectivas inflacionarias. Por su parte, el precio del cobre continúa por sobre US$6 la libra.