Las exportaciones de fruta del país cerraron un primer semestre a la baja. Según cifras del Banco Central, los envíos alcanzaron los US$ 4.251 millones en el período, lo que representó una caída de casi 10% frente a igual lapso de 2025.
El resultado no solo contrasta con el aumento de las exportaciones totales, sino que también refleja una disminución del volumen vendido al exterior, de acuerdo con un análisis del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP).
La cantidad exportada cayó más de 22% entre enero y marzo, mientras que para el segundo trimestre se estima una contracción de 3,3%.
De confirmarse esta proyección, el sector acumularía dos trimestres consecutivos de retrocesos en el volumen exportado, algo que no ocurría desde 2023, cuando la caída llegó a 13,7%.

Pero, a diferencia de lo visto en los primeros tres meses, ahora se sumaría un retroceso en los precios, que el reporte de OCEC UDP lo proyecta de 12,4% basado en antecedentes disponibles en el Servicio Nacional de Aduanas.
Durante el primer semestre, la caída respondió principalmente a la oferta exportable, asociada a factores climáticos transitorios, efecto que fue parcialmente compensado por un alza de 16,4% en los precios.
El informe identifica a las cerezas y las uvas de mesa como los productos que más habrían incidido en el desempeño del sector. Mientras las primeras proyectaron –según el informe– un repunte de 36,3% anual en cuanto al volumen vendido al resto del mundo, las segundas acusaron una disminución del 21,4%.
En este último caso, el análisis mencionó que el motivo del descenso en la cantidad respondió a las lluvias tardías registradas en marzo, lo que significó el nivel más bajo de envíos desde, al menos, 2017.
El contraste entre ambos productos explicaría buena parte de la caída estimada de 3,3% en el volumen exportado durante el segundo trimestre. Mientras las cerezas habrían aportado una incidencia positiva de 13,4 puntos porcentuales, las uvas habrían restado 12,1 puntos.
Sin embargo, al mirar el semestre completo, el comportamiento de las cerezas tuvo un matiz de origen logístico.
El presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, señaló que la disminución observada en el acumulado anual de esta fruta se debió principalmente a un adelanto de la temporada, la cual concentró un volumen mayor de embarques en diciembre del año anterior.
Así, desde el gremio destacaron la amortiguación que han generado otras especies durante la temporada, como los cítricos (+20,31% en volumen), así como los kiwis, ciruelas y manzanas.

Un impacto acotado
Aunque el OCEC-UDP prevé un repunte de los envíos durante el segundo semestre, advirtió que el efecto sería limitado, dado que la mayor parte de las exportaciones frutícolas se concentra en la primera mitad del año.
Por ello, el escenario más probable es que el rubro cierre este ejercicio con una contracción anual en sus exportaciones reales.
En 2025 ya se había observado una moderación en su expansión, la que fue solo de 1,8%, muy menor a los avances de dos dígitos de los dos años previos.
Aun así, el resultado definitivo del año dependerá de factores climáticos y logísticos que siguen en monitoreo. De acuerdo con Frutas de Chile, todavía resta incorporar los meses de mayor volumen para frutos como kiwis, cítricos y manzanas, además de evaluar el impacto final de los recientes sistemas frontales en la zona central.