No habían transcurrido ni 51 segundos de este miércoles cuando la acerera CAP comunicó al regulador del mercado lo que había adelantado DF unas horas antes: que tiene avanzadas conversaciones con Aceros AZA, de los grupos Del Río y Matetic, para traspasarle los activos de la Siderúrgica de Huachipato.
La firma ligada a los grupos Rasmuss y De Andraca confesó que está negociando “en forma no exclusiva” para efectuar un proceso de reorganización societaria, mediante el cual cerca de un 20% de la superficie del complejo industrial “y ciertos activos siderúrgicos e industriales” pasarán a manos de AZA. Como contraparte, CAP ingresaría con cerca de un 15% a la propiedad de la acerera.
Según reveló DF, el desembolso rondaría los US$ 400 millones por parte de AZA, donde unos US$ 120 millones estarían destinados a la compra de la filial del Grupo CAP y el resto para la reconversión del complejo.
Las fichas del Biobío
La noticia rápidamente hizo eco en la Región del Biobío que, con el cierre de Huachipato, sufrió la pérdida de 1.500 trabajos directos y que hoy enfrenta un 9,8% de desempleo, situándose entre las tres regiones con mayor desocupación nacional desde junio de 2025.
Quien está encargado del Plan de Fortalecimiento Industrial de la región (que nació, justamente, a partir del cierre de Huachipato), el seremi de Economía del Biobío, Christian Cifuentes, celebró la noticia: “Qué mejor que evitar una intervención en un terreno prístino (...) Mientras un proyecto de esta envergadura levantado desde cero tardaría entre ocho y 10 años, esta iniciativa podría entrar en operación en aproximadamente dos años”.
Si bien no se espera que se reintegren por completo todos los puestos de trabajo que se perdieron, dado que la siderúrgica resucitaría con un modelo de negocios diferente, sí genera expectativas en la región. “Va a generar empleo y todo un encadenamiento productivo de la logística, revitalizando a las maestranzas y a toda la industria local”, dijo Cifuentes.
4,3% Subió la acción de CAP
Desde la Municipalidad de Talcahuano, el alcalde Eduardo Saavedra rescató la inyección de capitales en la zona y el impacto que eso tiene para la comunidad. “Nuestra expectativa es que las distintas iniciativas que se encuentran en análisis puedan ir concretándose en el tiempo, porque cada nueva inversión representa más empleo, más actividad económica y más oportunidades para cientos de familias”, destacó el edil.
“Como municipalidad valoramos profundamente las señales que apuntan a la reactivación industrial de nuestra comuna y de la Región del Biobío. Más allá de iniciativas específicas que hoy puedan estar en evaluación, queremos destacar el trabajo serio, permanente y colaborativo que hemos desarrollado durante más de un año junto al Grupo CAP y sus ejecutivos”, añadió el jefe comunal.
“Acero verde”
Un cambio profundo en el modelo de negocios, de hecho, es que AZA se dedica a producir “acero verde”, es decir, elaborado en un 100% con energías renovables. Es por ello que la adquisición pretende convertir al complejo en una nueva acería con sello ecológico y por ello implicará una inversión tan elevada para su reconversión.
Así lo ve el exministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, quien se refirió al tema en el contexto de un evento de recursos naturales organizado por la multinacional de seguros WTW. “Aunque la información es aún preliminar, una inversión así sería muy positiva. Daría continuidad a una empresa emblemática para el Biobío y aprovecharía las ventajas de Chile en generación renovable para proyectar una industria intensiva en energía”, sostuvo.
Y proyectó: “ Es una ruta replicable en otros sectores: fertilizantes, explosivos, agricultura con agua desalada y otras. Ojalá se materialice”.
US$400 millones desembolsaría AZA
El dedo arriba del mercado
Pero más allá del impacto regional, donde más se vieron aplausos fue en la bolsa. La Compañía de Aceros del Pacífico registró este miércoles su mejor sesión de 2026, tras admitir al regulador las negociaciones con AZA para vender los activos siderúrgicos.
CAP subió 4,3% a $ 6.767 por acción al cierre de este miércoles, desmarcándose de la tendencia negativa que predominó en la bolsa chilena. Con esto, el papel tuvo el mejor desempeño del S&P IPSA, y cerró su mejor sesión bursátil desde diciembre de 2024.
“En nuestra opinión, el alza no es por el hecho de que vaya a haber una eventual venta de las acciones de Huachipato. El valor está en que hay un uso alternativo que sí se le va a dar a los activos que actualmente tiene esta filial, y que actualmente no están rindiendo ningún fruto”, dijo a DF el analista sénior de Estudios en Bci Corredor de Bolsa, José Ignacio Pérez.
“No hay que olvidar parte de la historia, porque en 2024 la compañía reconoció un ajuste contable que afectó sus resultados de manera importante y también tuvo un efecto en caja. Con el activo a valor cero en la contabilidad, cualquier cosa que se haga con él ya es ganancia”, razonó.