Lo anterior, detalló CAP, "con el objeto de llevar a cabo un proyecto de integración industrial y reconversión de los activos de Huachipato que actualmente están en estado de suspensión operacional y en desuso, generando eficiencias y sinergias a través de la mejora y puesta en operación de unidades productivas conforme a un plan de negocios previamente acordado, de manera de capturar un valor significativo dentro del distrito industrial de Huachipato".
De concretarse, dijo CAP a la CMF, la operación formaría parte del plan de desarrollo del proyecto de reconversión de Huachipato que viene en ejecución desde hace algunos años, donde retomar la operación de los activos siderúrgicos y la construcción de la acería eléctrica, constituirían el proyecto central del distrito industrial anteriormente mencionado.
Dicho proceso de reconversión contempla además el uso de los activos no comprendidos en el perímetro de la operación, para llevar adelante otras iniciativas del distrito industrial, y el desarrollo de los distritos de innovación, logístico portuario, e inmobiliario, en este último caso a partir de activos cuya propiedad se ha ido consolidando mayoritariamente en CAP.
Los otros detalles que adelantó DF
La adquisición que realizaría AZA -cuya administración es liderada por el reconocido empresario y expresidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock-, no solo consideraría la compra de la siderúrgica ubicada en la Región del Biobío, sino que también involucraría una importante inversión para convertir el complejo en una nueva acería con sello ecológico, bajo el objetivo de producir la aleación metálica de forma sostenible.
Así, de las 450 hectáreas del predio que posee CAP en el lugar, AZA se haría de cerca de un 20% de ellas y el resto seguiría en manos de la compañía ligada a los grupos Rassmuss y De Andraca, manteniendo los otros proyectos que impulsan en la zona.

Hermann von Mühlenbrock, gerente general de Aceros AZA. Foto: Julio Castro.
Con todo, el desembolso superaría los US$ 400 millones por parte de AZA, donde unos US$ 120 millones estarían destinados a la compra de la filial del Grupo CAP y el resto para la reconversión del complejo.
Cabe destacar que, en la interna, conocedores del proceso recalcan que más que una venta, la transacción configura “una asociación entre las empresas”, toda vez que la hasta ahora matriz de Huachipato ingresaría a la propiedad de Aceros AZA con un porcentaje minoritario que estaría en torno al 15%.
Cabe destacar que, de cerrarse, la transacción deberá sortear la revisión de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y, desde allí, se estima que la emblemática operación siderúrgica podría estar nuevamente operando -ya reconvertida- en un plazo de dos años.