Por quinta vez consecutiva, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos decidió mantener la tasa de interés de referencia sin cambios, en el rango de entre 3,5% y 3,75%. Sin embargo, la definición no fue fácil.
De los 12 integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), tres votaron en contra de la decisión de tasas frente a los nueve que la respaldaron, algo que no se veía desde septiembre de 2016.
Los miembros que se mostraron contrarios al resto del comité fueron todos gobernadores de los bancos regionales: de Cleveland, Beth Hammack; de Dallas, Lorie Logan; y de Mineápolis, Neel Kashkari, quienes también habían mostrado su desacuerdo en la última reunión que lideró Jerome Powell, ocasión en la que se opusieron a que el comunicado insinuara una dirección hacia tasas más bajas.
De esta manera, no cabe duda de que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, logró una “vigorosa discusión”, algo que considera necesario para el análisis del FOMC. “Pedí una buena discusión familiar, y la tuve”, señaló en la rueda de prensa posterior a la definición de tasas.

Neil Kashkari, Presidente de la Fed de Mineápolis; Beth Hammack, Presidenta de la Fed de Cleveland y Lorie Logan, Presidenta de la Fed de Dallas.
Inflación inquietante
La incertidumbre provocada por la reanudación de hostilidades entre EEUU e Irán, los nuevos aranceles impuestos por el Presidente Donald Trump y un auge en la demanda impulsado por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) han aumentado los temores de que la inflación se mantenga en niveles elevados durante un período prolongado.
Si bien la inflación general cayó un 0,4% en junio —su mayor descenso mensual desde abril de 2020—, en términos anuales marcó un alza de 3,5%, mientras que la subyacente quedó en 2,6%. Si bien esos dos datos representaron un descenso respecto a mayo, dan cuenta de la resistencia de los precios a bajar a la meta de 2% de la Fed.
“Hemos iniciado un nuevo capítulo y entendemos que los más de cinco años de inflación por encima del objetivo no pueden solucionarse en nueve semanas, ni con un solo mes de modestas bajas de precios”, declaró Warsh, añadiendo que la Fed no dudará en devolver la inflación a su objetivo.
El líder del banco central también recalcó que frente a una “impresión errónea” de que el objetivo implícito de inflación de la Fed era superior al 2%, “permítanme reiterar: no existe un objetivo de inflación flexible. No existe un objetivo implícito flexible, al menos no durante la gestión de este comité”, indicó.
Sin embargo, de acuerdo con la analista de mercados de XTB, Emmanuelle Santos, esta pausa “parece responder a la conveniencia de observar nuevos datos y evaluar la duración del shock petrolero, no a una mayor confianza en la desinflación”.
Perspectivas en favor de un alza
Con todo, tras la reunión del FOMC, el mercado parece estar apostando por una pronta alza de tasas. “La Reserva Federal parece estar perdiendo la paciencia con la inflación por encima del objetivo, a pesar de los datos recientes”, señaló el codirector global y director de inversiones de renta fija y soluciones de liquidez en Goldman Sachs Asset Management, Kay Haigh.
“El creciente tono restrictivo del comité, evidenciado por los tres votos en contra de la decisión de mantener las tasas hoy, probablemente se haya visto exacerbado por el reciente recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio”, agregó Haigh en entrevista con CNBC.
En tanto, para el director de inversiones de JPMorgan, Bob Michele, los votos disidentes “muestran que algunos miembros están empezando a inclinarse hacia una política monetaria más restrictiva”, mientras que para la economista jefe de KPMG, Diane Swonk, algunos gobernadores probablemente ya estén considerando internamente apoyar una futura subida de tasas. “Esos votos disidentes no surgieron de la nada”, afirmó a Bloomberg.
Una eventual alza de tasas podría ocurrir recién en septiembre, dado que el rápido aumento de los precios del combustible se presenta como una amenaza capaz de convertirse en un episodio generalizado de inflación.
Según el fundador y presidente de la empresa de previsiones Inflation Insights, Omar Sharif, “en este momento, creo que debemos esperar que el FOMC suba las tasas 25 puntos básicos en septiembre, a menos que los datos del mercado laboral se desplomen o que la inflación subyacente se sitúe más cerca del 2% anualizado, algo que no espero que ocurra en las lecturas de julio o agosto previas a la reunión del FOMC de septiembre”.