La Reserva Federal (Fed) mantuvo este miércoles la tasa de interés de referencia sin cambios, en un rango de entre el 3,5% y el 3,75%, tal y como anticipaba el mercado, en la primera reunión de política monetaria bajo la presidencia de Kevin Warsh.
De esta forma, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) dejó los tipos en su menor nivel desde noviembre de 2022 y anunció que abandonó su postura a favor de la reducción de los costos de endeudamiento, mientras los responsables de la política monetaria a nivel global enfrentan el aumento de precios provocado por la guerra con Irán.
"El Comité garantizará la estabilidad de precios", declaró el Comité en un comunicado que fue sustancialmente reescrito -y abreviado- en comparación con reuniones anteriores del ente emisor.
"Una buena discusión en familia"
En la previsiones del central estadounidense se observa que nueve de los funcionarios se menifestaron a favor de al menos una alza de tasas de aquí a fin de años, mientras que seis de estos anticiparon dos recortes. En tanto, otros nueve se inclinaron por una política monetaria sin cambios.
Cabe destacar que Warsh se abstuvo de presentar una su propia perspectiva, según confirmó en la conferencia de prensa.
“Este comité ha tenido la costumbre de que los participantes presenten estas proyecciones, y he animado a mis colegas a que sigan haciéndolo”, indicó el recién asumido presidente de la Fed. “Sin embargo, me he abstenido de ofrecer mis propias proyecciones, en consonancia con mi postura de larga data sobre el SEP, al menos en su estructura actual”, agregó.
De todas maneras, Warsh valoró las diferencias expresadas por los funcionarios en la reunión del FOMC, en lo que catalogó como una "buena pelea en familia".
Desde su punto de vista pueden "estar de acuerdo con algunas de las recomendaciones, discrepar con otras e incluso tener una buena discusión interna al respecto (...) Pero lo que surja de ella —espero y creo— mejorará y fortalecerá el debate interno, convirtiéndolo en un diálogo constructivo, para que finalmente podamos alcanzar el objetivo de estabilidad de precios”.
Warsh pone manos a la obra
Fiel a lo que había planteado ante el Senado, Warsh dejó claro que pretende reformar distintos aspectos de la Reserva Federal, una intención que comenzó a concretar con anuncios realizados en su primera conferencia de prensa al frente del organismo.
De esta manera, informó la formación de cinco grupos de trabajo para abordar: las comunicaciones institucionales; el balance de la Reserva Federal; fuentes de datos y uso de información; el impacto de la inteligencia artificial y otras tecnologías transformadoras en productividad y empleo; y los “marcos” de inflación del banco central.
“Cada grupo de trabajo tendrá un objetivo común a todos los que forman parte del sistema, un objetivo compartido por todos los que nos sentamos a esa mesa durante los últimos días: una Reserva Federal con una visión clara de su misión, capacitada para su propósito y centrada en el futuro”, comentó Warsh al respecto.
La relación con la Casa Blanca
Por otra parte, Warsh optó por no referirse a un eventual diálogo sostenido con Donald Trump. "En cuanto al Presidente, no tengo nada que decir al respecto", afirmó ante la consulta de los periodistas.
Eso sí, comentó brevemente sus reuniones con el jefe de las finanzas estadounidense, Scott Bessent. "En cuanto al secretario del Tesoro, ha estado publicando fotos de nuestro desayuno, así que... No creo que pueda negar que la larga tradición del banco central es que el presidente de la Fed y el secretario del Tesoro se reúnan semanalmente. Creo que hasta ahora hemos celebrado tres reuniones de este tipo. Creo que esta semana está en el extranjero, así que esta será la excepción a la regla".