El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves las tasas de interés sin cambios en 2,25%, pese a un nuevo aumento de los precios del petróleo.
La decisión, ampliamente esperada, se produce seis semanas después de que el BCE elevara los costos de endeudamiento en un cuarto de punto, convirtiéndose en el primer banco central del G7 en endurecer su política monetaria en respuesta a las fuertes alzas de los costos de la energía provocadas por el conflicto en Medio Oriente.
“La incertidumbre sigue siendo elevada y el impacto inflacionario total del shock energético aún no se ha materializado”, afirmó el banco central en un comunicado.
Desde comienzos de julio, los precios del petróleo han subido más de 30%, luego de que colapsara el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y el tráfico marítimo continuara fuertemente restringido en el estrecho de Ormuz.
Este jueves los precios del petróleo llegaron a US$ 98 por barril, después de que hutíes afirmaran haber atacado dos buques petroleros de Arabia Saudita en el mar Rojo, generando nuevas disrupciones en el suministro de crudo.
El BCE señaló que las perspectivas para los precios de la energía, “aunque altamente volátiles”, se encontraban actualmente cerca de la proyección base publicada el mes pasado. Esta anticipaba que la inflación alcanzaría un máximo de 3,4% durante el segundo semestre del año y se mantendría en torno a 3% a comienzos de 2027.
La inflación de la Eurozona se ha situado muy por encima de la meta de mediano plazo de 2% del BCE desde marzo, aunque se moderó levemente hasta 2,8% en junio, cuando los precios del petróleo cayeron con fuerza ante las expectativas existentes en ese momento de una solución al conflicto entre Washington y Teherán.
El BCE recalcó que estaba “monitoreando de cerca la intensidad y duración” del shock energético, así como los efectos secundarios que los mayores precios del petróleo y el gas podrían generar en otras áreas de la economía. Añadió que se encontraba “bien posicionado para navegar la incertidumbre provocada por el conflicto”.
Karsten Junius, economista jefe de Bank J. Safra Sarasin, afirmó que el comunicado del banco central de este jueves “deja la puerta completamente abierta a otra alza de tasas en septiembre”.
Los traders apuestan a que el BCE volverá a elevar los costos de endeudamiento. Los mercados de swaps ya incorporan por completo otras dos alzas de un cuarto de punto hacia el primer trimestre del próximo año y esperan que el siguiente movimiento se produzca en septiembre u octubre.
Francesco Pesole, estratega de FX de ING, señaló que la referencia del BCE a que el impacto inflacionario del shock aún debía materializarse fue un intento por “mantener a los mercados inclinados hacia una postura hawkish”.
El euro se debilitó levemente frente al dólar tras la decisión esperada, con una caída de 0,2% hasta US$ 1,139, mientras que se mantuvo estable frente a la libra.