Antes de lo previsto, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par de Irán, Masoud Pezeshkian, firmaron este miércoles el memorándum de entendimiento destinado a poner fin a la guerra, de acuerdo a lo confirmado por el primer ministro del Pakistán, Shehbaz Sharif.
Se suponía que la firma tendría lugar en Ginebra, Suiza, este viernes, pero -de acuerdo a la agencia Axios- el proceso se aceleró debido a la premura por reabrir el estrecho de Ormuz, punto en el que estaban de acuerdo ambas partes.
De esta manera, el Presidente estadounidese puso su firma electrónica en el Palacio de Versalles, donde cenó con el mandatario francés, Emmanuel Macron, tras la celebración de la cumbre de G7.
El memorándum ya había sido firmado digitalmente el domingo por el vicepresidente JD Vance y el jefe de la delegación negociadora iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, en presencia de Trump. De todas maneras, este viernes se celebrerá según lo previsto una ceremonia entre las delegaciones de Washington y Teherán, encabezadas -justamente- por Vance y Ghalibaf, de acuerdo a lo informado por Pakistán, actor mediador clave del proceso.
¿A qué se comprometen con la firma?
El Memorándum de Entendimiento, de acuerdo al borrador al que tuvo acceso Bloomberg, establece un cese inmediato y permanente de las hostilidades entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos, así como entre sus respectivos aliados involucrados en el conflicto. De hecho, se menciona explicitamente el fin de las agresiones en Líbano.
Ambas partes se comprometen a no emprender acciones hostiles, abstenerse de la amenaza o uso de la fuerza y respetar mutuamente su soberanía, integridad territorial y asuntos internos. Asimismo, acuerdan negociar un acuerdo final en un plazo máximo de 60 días, prorrogable de común acuerdo.
En el plano militar y de seguridad, EEUU accede a levantar de inmediato el bloqueo naval contra Irán, restablecer el tráfico marítimo a niveles previos a la guerra en un plazo de 30 días y retirar sus fuerzas de las zonas circundantes dentro de los 30 días posteriores a la firma del acuerdo definitivo. Por su parte, Irán deberá adoptar medidas para reanudar el tránsito de buques mercantes entre el golfo Pérsico y el mar de Omán, incluyendo la eliminación de obstáculos técnicos y la neutralización de minas, con el objetivo de recuperar los volúmenes de navegación previos al conflicto.
El memorándum también contempla un amplio componente económico. Estados Unidos y sus socios regionales se comprometen a elaborar un plan integral para la rehabilitación y el desarrollo económico de Irán, con un financiamiento mínimo de US$ 300.000 millones.
Además, Washington se compromete a eliminar, conforme a un calendario que será definido en el acuerdo final, todas las sanciones que pesan sobre Teherán, incluidas aquellas derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, decisiones de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y las sanciones unilaterales estadounidenses, tanto primarias como secundarias.
En materia nuclear, Irán reafirma su compromiso de no desarrollar armas nucleares. Ambas partes acordaron que el destino del material enriquecido, las necesidades nucleares iraníes y otros asuntos relacionados serán definidos en el acuerdo final. Mientras dichas negociaciones se desarrollan, se mantendrá el statu quo: Irán no modificará su programa nuclear y Estados Unidos se abstendrá de imponer nuevas sanciones o reforzar su presencia militar en la región.
Como medida inmediata, Estados Unidos otorgará exenciones para permitir las exportaciones iraníes de petróleo, productos petroquímicos y derivados, así como los servicios asociados, incluidos los sectores bancario, asegurador y de transporte. Asimismo, Washington facilitará la liberación gradual de los fondos y activos iraníes congelados o restringidos, emitiendo las licencias y autorizaciones necesarias para que dichos recursos queden plenamente disponibles para su utilización por parte del Banco Central de Irán.
El texto también prevé la creación de un mecanismo de implementación destinado a supervisar el cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes. Una vez que Irán reciba garantías sobre la puesta en marcha y continuidad de las medidas relacionadas con el levantamiento del bloqueo, la normalización del tráfico marítimo, las exenciones a las exportaciones y la liberación de fondos, las negociaciones se concentrarán exclusivamente en los asuntos pendientes para alcanzar un acuerdo definitivo.
Finalmente, el memorándum establece que el acuerdo final deberá ser respaldado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con el objetivo de otorgarle legitimidad internacional y garantizar su cumplimiento.