El banco pospuso su pronóstico para los dos últimos recortes de tasas de la Reserva Federal a junio y diciembre de 2027, desde las expectativas anteriores de diciembre de 2026 y marzo de 2027. Sin embargo, un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal sigue siendo improbable, ya que la inflación parece "menos propensa a autosostenerse", dijo el economista jefe de Goldman Sachs para Estados Unidos, David Mericle, en una nota fechada el viernes.
El informe se publica después de que el crecimiento del empleo en EEUU en mayo superara todas las previsiones, lo que sugiere un mercado laboral sólido y alimenta las apuestas a que el banco central subirá las tasas de interés este año para contener las crecientes presiones inflacionarias derivadas de la guerra con Irán.
Los inversores en bonos ya anticipaban una subida de un cuarto de punto de la Reserva Federal para diciembre, mientras que el Nasdaq 100 se desplomó un 5% el viernes.
El banco sigue considerando improbable una subida de tasas de interés, aunque ha elevado la probabilidad de subidas moderadas del 10% al 20%, a medida que los funcionarios de la Reserva Federal adoptan un tono más restrictivo y la actividad económica se mantiene sólida.
Según la nota, las proyecciones a largo plazo de la Reserva Federal se han mantenido bastante estables durante el último año, y la mayoría de los participantes aún describen la postura política como ligeramente restrictiva y prevén una mayor normalización una vez que la inflación disminuya.
El pronóstico base del banco sigue contemplando dos recortes de un cuarto de punto el próximo año, pero le ha asignado solo un 30% de probabilidad a ese resultado, frente al 40% anterior.
Una pausa más prolongada podría reforzar la idea de que las tasas ya se encuentran en un nivel adecuado, mientras que una fuerte demanda de inversión vinculada a la inteligencia artificial podría justificar mantener los costos de endeudamiento elevados durante más tiempo, según el informe.
En consecuencia, Goldman Sachs afirmó que una trayectoria de tasas planas sigue siendo una alternativa plausible a su pronóstico base.
El banco también revisó a la baja su pronóstico de desempleo en Estados Unidos, situándolo en el 4,4% este año, frente al 4,6% previsto anteriormente.