La última encuesta de Bank of America (BofA) dio cuenta que, en julio, el ánimo de los gestores globales de acciones dio un giro respecto de la cautela observada en los meses anteriores.
El sentimiento de los inversionistas alcanzó su nivel más alto desde febrero de este año, impulsado por el optimismo en torno al crecimiento económico, la inversión en inteligencia artificial (IA) y la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos aún no sube las tasas de interés.
El optimismo se reflejó en la caja en los portafolios que cayó de 4,1% a 3,6% de los activos administrados, su nivel más bajo desde febrero. Esa caída activa una "señal de venta" según la regla de efectivo de los estrategas del BofA, y coincidió con la lectura de 9,4 puntos en el indicador "Bull & Bear" -que mide de uno a 10 el grado de optimismo o cautela de los inversionistas-, ubicándose en zona de "alcista extremo".
La tendencia, según BofA, es que en las 16 ocasiones en que la caja tocó niveles como el observado, las bolsas globales cayeron en torno a 1% en las dos semanas siguientes.
A la vez, independiente del salto de hoy, las expectativas de inflación cayeron a su nivel más bajo desde enero de 2025, de la mano de una proyección de petróleo mas amigable desde US$ 86 a US$ 71 por barril hacia fin de año.
Y en materia de política monetaria, el 83% se inclinó en descartar que la Fed subirá tasas antes de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos.
Esta mezcla de factores han llevado a los inversionistas a elevar su sobreponderación en acciones estadounidenses -la mayor desde diciembre de 2024-, con flujos mirando hacia la eurozona, salud e industriales, en desmedro de Reino Unido, energía y materias primas.
¿Temor a una burbuja?
La IA volvió a concentrar las miradas del sondeo, esta vez con señales cruzadas. Un 82% de los encuestados identificó la apuesta por semiconductores globales como la operación más concurrida del mercado, pero, al mismo tiempo, una eventual burbuja en IA escaló al primer lugar entre los riesgos, con 45% de las menciones, desde 28% el mes pasado.
Ante esto, la mera posibilidad de este fenómeno, sobrepasó en la "pole" de los riesgos a quien lo tenía en junio: la inflación.
Además, un 48% apuntó al gasto de capital de los hiperescaladores (las grandes tecnológicas que construyen la infraestructura de la IA) como la fuente más probable de un modelo de inversión basada en renta fija.
Pese a esas alertas, un 48% afirmó que las acciones ligadas a IA no están en una burbuja y un 43% sostuvo lo contrario, mientras el 61% descartó que alguno de los hiperescaladores anuncie recortes de inversión este año.
Ahora bien, sobre la fase del ciclo, un 52% ubicó al sector en etapa de "boom", caracterizada por el impulso de precios y el temor a quedarse fuera, y un 23% habló derechamente de "euforia".
Con el posicionamiento en máximos, BofA recomendó reducir la exposición a acciones y a activos más volátiles. Las apuestas contrarias que más dolor podrían causar al consenso, señaló el banco, son "las posiciones largas en bonos, las acciones de alto dividendo y Reino Unido", justamente los activos que los gestores abandonaron durante el rally.