El caso Sartor prepara motores para la formalización en contra de 11 imputados el próximo 30 de julio, con nuevos antecedentes que esta semana se liberaron a los intervinientes.
Dentro de la carpeta del caso, se incluyó la primera parte de las declaraciones del expresidente de Azul Azul y exdirector de Sartor AGF, Michael Clark.
En más de 120 páginas de testimonio -hasta su declaración del 15 de julio-, tomó distancia de las irregularidades detectadas al interior de la gestora y criticó la forma en que se aprobaban los créditos para las operaciones de los fondos.
Respecto de su vínculo con el grupo, relató que “mi relación laboral y profesional con el grupo Sartor comenzó, si mal no recuerdo, a principios del 2019, cuando recibí una invitación de Pedro Pablo Larraín para incorporarme como asesor externo de Asesorías e Inversiones Sartor”.
Posteriormente, asumió como director de la AGF, cargo desde el cual participó de los comités de crédito realizados semanalmente, donde se revisaban propuestas de operaciones de deuda privada preparadas por los equipos de inversiones y riesgos.
Sin embargo, aseguró que “esta dinámica cambió radicalmente a fines de 2019 con el estallido social y, posteriormente, en 2020, con la pandemia; las reuniones presenciales se transformaron en comités telemáticos y, más tarde, en simples validaciones por correo electrónico y/o MAC (Memorándum de Aprobación de Crédito)”, detalló.
Clark aseguró que manifestó sus reparos desde un comienzo. “Sin perjuicio de que efectivamente también aprobé operaciones a través de este mecanismo también fui crítico del mismo, incluso por escrito y generando disconformidad, la cual consta además en conversaciones con Pedro Pablo Larraín y que también fue transmitida a los socios”, apuntó.
“Decidí retirarme de dichos comités de crédito a finales de 2021”, añadió.
Aprobaciones
En su testimonio, Clark sostuvo que el sistema remoto facilitó la aprobación de sucesivas prórrogas de créditos que, a su juicio, habrían encontrado mayor resistencia en un comité presencial.
“De haberse mantenido los comités presenciales, hubiese sido muy difícil las aprobaciones de las diversas prórrogas que revisando la carpeta me he enterado que ocurrieron. Lo anterior, ya que me parece que hubiese sido muy difícil de justificar en un debate donde tendría que haber participado riesgos, inversiones y los directores, sucesivas prórrogas con capitalización de intereses en empresas vinculadas. Como, por ejemplo, Emprender Capital y Danke SF SpA”, afirmó.
Consultado por la situación financiera de los fondos de Sartor AGF, afirmó que nunca percibió señales de alerta durante las sesiones de directorio.
Agregó que “existía un área legal corporativa muy activa y un encargado de cumplimiento y control interno que debía monitorear los conflictos de interés y emitir informes trimestrales y semestrales”.
En ese contexto, aseguró que “durante todo el tiempo que estuve como asesor o como miembro del directorio, no recuerdo que se nos reportara, anunciara o alarmara sobre ninguna anomalía, infracción legal o incumplimiento normativo relevante”.
Respecto de Emprender Capital, empresa que aparece en distintas operaciones investigadas, sostuvo que “en el directorio de Sartor no se hablaba mucho de Emprender Capital ni de ningún deudor de algún fondo de la AGF”.
Explicó que ingresó al directorio de esa sociedad entre principios de 2021 y mediados de 2022, luego de recibir el encargo de Pedro Pablo Larraín de reestructurarla.
Según relató, encontró “una compañía en una situación bastante precaria”, con entre un 20% y un 25% de su cartera en cobranza judicial, gastos administrativos elevados, un equipo comercial sin una definición clara de su oferta y una política de precios que no permitía rentabilizar la operación.
“El mandato otorgado por Pedro Pablo Larraín para sumarme al directorio fue sacar la compañía adelante”, afirmó. Clark también reconoció haber recibido remuneraciones por dos contratos de supervisión suscritos con Autofidem SpA y el fondo privado LS.
Operación para Kiblisky
Sobre la relación con el empresario Patrick Kiblisky, explicó que acercó a Sartor una operación de financiamiento para Cellcorp.
Declaró que el empresario había contratado a Redwood Capital -vinculado a él- para estructurar un crédito por aproximadamente US$ 12 millones, en el que participaron varias instituciones, entre ellas Penta, Megeve, Santa Cecilia y Sartor.
Finalmente, recordó otras operaciones estructuradas por él, entre ellas un financiamiento para Ñublense por entre UF 50.000 y UF 60.000 garantizado con los ingresos provenientes del contrato televisivo con TNT Sports. “Ese crédito fue ofrecido en Sartor, y Sartor lo quiso tomar”, declaró.