Hace un año, el IPSA parecía imbatible y se lucía frente a sus pares de la región, mostrando un alza de 22,5% entre enero y julio de 2025, lo que significó unos 1.500 puntos de crecimiento.
Sin embargo, en igual período de 2026, la ganancia ha sido de 4,6%, es decir, cerca de 500 unidades. Con ello, el índice, que el martes cerró en 10.954,26, lleva tres meses oscilando entre los 10.800 y los 11.000 puntos, lejos del récord de 11.721 que anotó el 28 de enero.
Litio y conflicto en Irán
El gerente de research de renta variable de Credicorp Capital, Rodrigo Godoy, explicó a DF que el principal factor que tiene frenado al IPSA frenado en los 11.000 puntos es la caída de la acción de SQM-B -que tiene una gran ponderación en el índice-, que, a su vez, se ha visto afectada por un menor precio del litio.
El segundo elemento proviene desde Medio Oriente. Para el gerente de estudios de Renta 4, Guillermo Araya, el petróleo Brent es el principal catalizador del IPSA -positivo o negativo- desde que estalló la guerra entre Estados Unidos e Irán en febrero. “La paz es frágil y se han reavivado las escaramuzas”, advirtió.
4,6% ha sido el avance del IPSA en lo que va de 2026.
Ahora bien, con el precio del Brent de vuelta en US$ 91,5 el barril, Godoy agregó que el repunte del petróleo, sumado al fenómeno climático de El Niño, reinstaló dudas sobre la inflación y elevó las tasas largas chilenas en unos 20 puntos base.
LarrainVial apuntó en la misma dirección: “Al descomponer el desempeño del IPSA, se observa que dos de sus principales detractores han sido la depreciación del peso y la contracción de los múltiplos de valorización. Esto es consistente con lo que suele ocurrir en mercados emergentes: cuando las monedas se debilitan y aumenta la percepción de riesgo global, existe menos espacio para que los múltiplos continúen expandiéndose”, afirmó el gerente de estrategia de renta variable de LarrainVial Research, Luis Ramos.
El tercer factor es una actividad económica que no despega. “El mercado está esperando señales más claras de una aceleración de la actividad económica”, dijo Ramos, cuyo banco recortó a 1,4% su proyección de crecimiento para 2026, aunque anticipó un repunte en el corto plazo. “Estimamos que la economía comenzará a ganar dinamismo durante el segundo semestre, con un crecimiento de 2,6% interanual en ese período, y que esa aceleración continuará en 2027, cuando proyectamos una expansión de 3,6%”, sumó.
Ley de reconstrucción
A juicio de LarrainVial, la aprobación de la ley de reconstrucción podría ser el catalizador que falta para el IPSA. “Más que por el impacto inmediato de las medidas (...) su relevancia estaría en mejorar las expectativas, reactivar los animal spirits y destrabar decisiones de inversión”, sostuvo la firma.
Por ahora, Credicorp Capital mantiene un precio objetivo de 12.500 puntos para el IPSA hacia fin de año, condicionado a que el litio y SQM recuperen terreno y que la ley de reconstrucción se despache sin tropiezos del Congreso y que el Tribunal Constitucional no retrase su promulgación. “Con ello, sería esperable que el IPSA tome un nuevo impulso y tienda a los niveles objetivo que estimamos. Lo anterior, podría efectivamente ayudar a que el peso se fortalezca”, cerró Godoy.