Un paso más en la implementación de la supervisión basada en riesgo dio ayer la Superintendencia de Valores y Seguros al abrir una consulta pública sobre el reglamento para la acreditación de riesgo en las intermediarias de valores.
Dicha consulta, que estará abierta hasta el 14 de septiembre, establece el mecanismo mediante el cual las corredoras deberán certificar sus políticas de prevención para enfrentar situaciones de stress en el mercado bursátil.
El primer lugar, la normativa exige a los intermediarios contar con una unidad de auditoría interna, encargada de verificar el correcto funcionamiento del sistema de control interno.
Esa unidad reportará directamente a la alta administración, hará un diagnóstico del funcionamiento de la intermediaria y recomendará políticas para enfrentar situaciones de crisis, incluyendo la elaboración de manuales operativos, acatamiento de códigos de ética y revisión de la estructura organizacional de la corredora, así como también el monitoreo de cumplimiento de las recomendaciones.
Para ello, elaborará un informe anual que someterá a aprobación de la alta administración.
Nuevas obligaciones
El reglamento también establece obligaciones para la alta administración que pasan por conocer los riesgos asociados a la actividad que realiza la corredora y velar porque existan adecuados mecanismos para el manejo -por ejemplo- de información privilegiada, conflictos de interés, prevención de lavado de dinero o financiamiento del terrorismo, entre otros.
El intermediario de valores deberá remitir a la SVS una certificación que dé cuenta de la estructura de control interno y gestión de riesgos implementada, con plazo para los primeros diez días hábiles de enero de cada año.
Excepcionalmente, la primera se recibirá el 31 de marzo de 2012, pero al 30 de noviembre de este año las corredoras deberá reportar los primeros avances.