Por segunda vez en dos meses, nadie ofertó por la casa de Rodrigo Topelberg. La vivienda de calle Blanes 6204, Vitacura —el domicilio del socio que denunció el caso Factop— volvió a subastarse ayer jueves 2 de julio con un mínimo rebajado en 16,5%, de UF 33.552 a UF 28.000, y otra vez cerró sin posturas, según confirmaron a DF fuentes del proceso.
El fracaso repite lo ocurrido el 7 de mayo, cuando la casa y el departamento del deudor en el edificio Puerto Pinar I de Reñaca salieron juntos a remate online y no recibieron ni una oferta por el mínimo. "No hubo postores por el mínimo ofrecido", consignan los documentos del proceso.
Para la segunda vuelta, las bases aprobadas fijaron un piso conjunto de $ 1.551 millones por ambos inmuebles. Tampoco alcanzó, al menos para la casa en la comuna de Vitacura, mientras que el departamento en Reñaca no se pudo corroborar su resultado al cierre de esta edición.
Ahora, el paso siguiente es un nuevo remate con el mínimo que fijen la Junta de Acreedores o el liquidador.
Desde la declaración de quiebra, en noviembre de 2025, se ha recaudado $ 87,2 millones, según la última cuenta provisoria del liquidador. Casi todo —$ 77 millones— salió del primer remate de muebles, en marzo, que incluyó el Porsche de Topelberg.
Un Zurita a $800 mil
El próximo hito será el miércoles 8. En una bodega de Cacique Colin 5780, Lampa, y vía online, se remata lo que queda de los bienes muebles de Topelberg por un mínimo total de $ 2,5 millones.
El inventario es el siguiente: un óleo de Zurita a mínimo de $ 800.000, un grabado numerado de Guayasamín a $ 250.000, las cinco llantas y la capota de un Jeep Wrangler Rubicon 2016 a $ 500.000, una plataforma de juegos arcade a $ 150.000. Y 18 pelotas de fútbol del FC Barcelona, desinfladas, a $ 2.000 cada una.