La hotelera francesa Accor comenzó 2026 con resultados positivos. Durante el primer trimestre, la compañía registró ingresos por 1.313 millones de euros (US$1.527 millones) y un aumento de 5,1% en los ingresos por habitación disponible (RevPAR) a nivel global, apoyada en una estrategia de expansión geográfica que le ha permitido mitigar parte de los efectos de conflictos internacionales como la guerra en Medio Oriente.
América Latina forma parte de ese crecimiento. Tras cerrar 2025 con un alza de 7,4% en el RevPAR regional, la compañía continúa impulsando nuevos proyectos y aperturas para fortalecer su presencia en mercados clave como Brasil y México.
Entre las iniciativas destacan la reapertura del Sofitel Rio de Janeiro Ipanema, prevista para fines de 2026 tras un proceso de renovación, y el proyecto Mayaliah Tulum Residences by MGallery en México, cuya puesta en marcha está contemplada para 2027.
El CFO para las Américas de la división Premium, Midscale & Economy (PM&E) de Accor, Diego Suárez, abordó los principales motores que están impulsando el crecimiento regional del grupo, las prioridades de expansión para los próximos años y los desafíos que enfrenta la industria hotelera.
- ¿Qué factores están impulsando hoy el crecimiento regional del grupo?
- La región de Américas viene creciendo y teniendo muy buenos resultados en los últimos cinco años. El RevPAR, que es un indicador importante en la industria para comparar el desempeño entre cadenas, ha venido batiendo récords año tras año en Accor.
En la región hemos logrado crecer a doble dígito en los últimos años y, en el último trimestre, el indicador aumentó un 9%. Es un resultado muy positivo, aunque probablemente con el tiempo tienda a estabilizarse. Por una lógica de mercado, el crecimiento ya no necesariamente será de doble dígito, pero sí podría ubicarse entre 6% y 7%.
En los últimos tres años el desarrollo de la región ha sido significativo, con proyectos como México, donde el año pasado incorporamos 11 hoteles. Todo eso ha ido impactando positivamente en el desempeño de la compañía.
- ¿Cuál es la incidencia de cada país de América Latina para Accor?
- En la compañía tenemos dos grandes divisiones. Una de lujo y lifestyle, y otra de Premium, Midscale & Economy (PM&E). A grandes rasgos, esta última hoy representa entre el 70% y 80% de los ingresos de Accor.
En Norteamérica hay una presencia muy fuerte del segmento de lujo, pero el objetivo de la compañía es seguir desarrollando el segmento PM&E.
Dentro de América Latina, el mercado más relevante para esa división es Brasil, que concentra entre el 60% y 65% del volumen de negocios. El resto se distribuye entre los demás países. En general, la incidencia se reparte primero en Brasil, luego Chile y después México, Colombia y Perú.
“En los últimos tres años el desarrollo de la región ha sido significativo, con proyectos como México, donde el año pasado incorporamos 11 hoteles. Todo eso ha ido impactando positivamente”.
- ¿Brasil seguirá siendo el foco de crecimiento?
- En Brasil somos líderes absolutos en cantidad de hoteles y desempeño desde hace más de 40 años, y eso va a continuar. Seguimos teniendo un foco muy fuerte en ese mercado, pero la idea también es reforzar el crecimiento en México, el Caribe y las principales ciudades de EEUU para después mantener otros cuatro países foco de la estrategia que serían Chile, Perú, Colombia y Argentina.
- ¿Qué objetivos tienen este año?
- No podemos entregar ese detalle todavía, pero sí es importante reforzar que la región viene creciendo entre 8% y 12% año tras año, lo que refleja un resultado muy positivo. Para nosotros, es clave mantener el liderazgo en Brasil, seguir fortaleciendo la presencia en Argentina, Chile y Colombia, y continuar impulsando el desarrollo en México y las principales ciudades de EEUU.
El desarrollo es la base del futuro del negocio. Accor tiene un pipeline muy significativo y sólido de hoteles en negociación y futuros proyectos, lo que permite seguir abriendo nuevos hoteles cada año.
- ¿Cómo viene el resto del año?
- No vamos a aventurar resultados, pero el próximo trimestre también debería ser positivo.
- ¿Cuáles son los principales desafíos este 2026?
- Los principales desafíos en la región están ligados a la estabilidad económica y política de los países, considerando que en su mayoría son economías en desarrollo. Además, la guerra también tiene un impacto importante sobre el tipo de cambio y genera presiones inflacionarias.
- ¿Qué efectos les ha traído el conflicto en Medio Oriente?
- Es indudable que un conflicto de esa magnitud tiene impacto, pero la compañía tiene una gran ventaja y es que al ser una de las hoteleras más grandes del mundo, puede compensar mejor las distintas situaciones económicas y los cambios en los flujos de turismo entre regiones. Eso ayuda a equilibrar, aunque obviamente cualquier inconveniente de este tipo también nos afecta.
La guerra lamentablemente continúa y probablemente tendrá un impacto más visible hacia el cierre del primer semestre, considerando que enero y febrero fueron meses muy buenos a nivel global.
-En Chile hemos visto algunos cambios, como la salida del exMercure de Concepción de la cadena, ¿qué mirada tiene respecto a ello?
-Desde el lado del negocio hotelero, nunca nos gusta perder hoteles, pero es parte natural de la industria, así como también incorporamos nuevos activos. Cada cierto tiempo puede ocurrir que se pierda algún hotel en determinados países, ya sea porque el inversionista decide operarlo sin marca, cambiarlo a otra cadena o por temas relacionados con el desempeño de la plaza. Son situaciones que forman parte de la dinámica del negocio.