La firma estadounidense de supermercados PriceSmart quiere seguir creciendo en América Latina y el Caribe con una fórmula que, según la compañía, le ha permitido diferenciarse del retail tradicional y de las cadenas de descuento: un modelo de club de compras por membresía anual.
El presidente y Chief Operating Officer (COO) de PriceSmart, John Hildebrandt, explicó a DF que la propuesta de la empresa no se basa en promociones puntuales, sino en una operación diseñada para reducir ineficiencias y traspasar ese valor a sus socios.
La compañía combina marcas líderes, productos importados, proveedores locales y su marca propia Member’s Selection.
Uno de los principales indicadores que PriceSmart destaca para medir la fortaleza de su modelo es la fidelidad de sus clientes. Según Hildebrandt, la firma cuenta con una tasa de renovación de membresías cercana al 90%, “la más alta de su historia”.
Actualmente, la cadena opera 57 clubes en 12 países y un territorio de Estados Unidos. Su red considera diez clubes en Colombia, nueve en Costa Rica, siete en Panamá, siete en Guatemala, seis en República Dominicana, cuatro en Trinidad y Tobago, cuatro en El Salvador, tres en Honduras, dos en Nicaragua, dos en Jamaica, uno en Aruba, otro en Barbados y uno en las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
Durante el primer semestre de 2026, la empresa también concretó la apertura del club La Romana, en República Dominicana, y de su centro de distribución número 31, ubicado en Trinidad y Tobago.
Además, la empresa cerró su año fiscal 2025 con ingresos superiores a US$ 5.270 millones y proyecta mantener un crecimiento orgánico y rentable en los próximos años. El foco estará puesto en capturar eficiencias, expandir su base de socios y consolidar sus nuevas operaciones comerciales.

John Hildebrandt, presidente y COO de Pricesmart.
Nuevas aperturas y apuesta por Chile
Para 2026, la compañía tiene tres focos: fortalecer sus operaciones actuales, avanzar en nuevas aperturas ya anunciadas y preparar su ingreso a nuevos mercados estratégicos. Entre sus próximos proyectos están Montego Bay y South Camp Road, en Jamaica; Ciudad Quesada, en Costa Rica; y Villa Nueva, en Guatemala, todos previstos para 2027.
En paralelo, PriceSmart prepara su entrada a Chile, que será su primer mercado en el Cono Sur. La cadena estadounidense ya definió la ubicación de su primer supermercado en el país, que se situará en Chicureo, Colina.
En ese contexto, Hildebrandt afirmó que “Chile destaca por la madurez de su industria del retail, la alta exigencia de sus consumidores, su apertura comercial, su nivel de digitalización y la oportunidad de introducir una categoría que aún no existe localmente en los mismos términos: el club de compras por membresía”.
Por ahora, la empresa concentrará sus esfuerzos en la puesta en marcha de la operación chilena, aunque asegura que seguirá evaluando oportunidades de crecimiento.
“Como compañía, evaluamos permanentemente oportunidades de crecimiento con una mirada regional y de largo plazo. Sin embargo, cualquier decisión sobre nuevos mercados requiere un análisis riguroso de condiciones económicas, regulatorias, logísticas y comerciales”, dijo Hildebrandt.
Consumidor más exigente y desafíos para la expansión
La compañía identifica en América Latina a un consumidor cada vez más informado y consciente, pero sin renunciar a calidad, marcas reconocidas ni conveniencia.
Para PriceSmart, ese comportamiento ha impulsado el concepto de smart shopper, que agrupa a familias, pequeños negocios y emprendedores que buscan planificar mejor sus compras, acceder a precios competitivos por unidad y encontrar productos de mayor valor agregado.
Hildebrandt señaló que en algunos países existe una mayor familiaridad con la compra por volumen especialmente en aquellos donde PriceSmart opera desde hace décadas, pero que en otros países “el desafío es más educativo, porque el concepto de ‘club de compras por membrecía’ todavía es nuevo. Sin embargo, hay factores comunes en toda la región: búsqueda de ahorro real, calidad, conveniencia y mayor apertura a marcas propias de alto estándar”.
En esa línea, sostuvo que la expansión regional también enfrenta desafíos. Hildebrandt reconoció que la empresa opera en mercados con distintos niveles de inflación, volatilidad cambiaria, complejidad regulatoria y ciclos económicos, pero aseguró que como operan en la región hace años, afirmó que PriceSmart “está acostumbrada a gestionar entornos diversos”.
Ese escenario variopinto obliga a la compañía a cuidar especialmente la eficiencia operacional, la escala regional, la diversificación de proveedores y la disciplina de costos, considerando que “una parte importante de nuestras ventas se realiza en monedas locales y una proporción significativa de nuestra mercadería importada se compra en dólares”, sostuvo el directivo.