Un deterioro sostenido de los principales indicadores financieros de Codelco entre 2022 y 2025 -pese a que el precio promedio del cobre fue aproximadamente 30% superior al del período anterior- es la principal conclusión de un reporte de flujos de caja elaborado por la corporación del cobre, encargado por el nuevo directorio que encabeza Bernardo Fontaine.
Si bien el informe abarca los últimos ocho años, hace un zoom a los últimos cuatro ejercicios, el período donde Máximo Pacheco presidió el directorio, mientras que como máximo ejecutivo estuvo un año André Sougarret y el restante lapso Rubén Alvarado.
En documento resalta que entre 2022 al 2025, la estatal efectuó aportes al Estado por US$ 7.039 millones al tiempo que se endeudó en una cifra mayor, en US$ 8.734 millones. O, como dice un director de Codelco, “lo que entrega la empresa al Fisco se está financiando con deuda”. El documento muestra que en los años 2022 a 2025 la minera estatal contrajo pasivos por US$ 8.958 millones, mientras que las utilidades acumuladas en los últimos cuatro años apenas llegaron a US$ 626 millones (se excluye el aporte de Novandino Litio), registrándose, además, un ejercicio con pérdidas, como lo fue el año 2023, cuando el saldo en rojo fue de US$ 375 millones. En otros términos, Codelco se endeudó en el equivalente a catorce veces las ganancias obtenidas en el período.
La brecha entre endeudamiento y resultados se aprecia también en el acumulado: la deuda bruta cerró 2025 en US$ 26.328 millones, un alza de 50% respecto de los US$ 17.594 millones de 2021, con un incremento promedio anual de US$ 2.800 millones.
“Los resultados de la corporación y el alto nivel de endeudamiento hacen necesario repensar la estrategia y efectuar cambios para revertir estos resultados, incluyendo una revisión detallada de la cartera de negocios de la compañia y sus potencialidades, de los gastos y las inversiones”, enfatiza el informe. El reporte indica que la deuda fue a pagar inversiones, gastos e interes y no se tradujo en más producción o rentabilidad.
Bajo retorno de las inversiones
El documento constata que la producción promedio anual de 2022-2025 fue 16% inferior a la de los cuatro años anteriores -de 1.618 mil toneladas de cobre fino a 1.351 mil-, a pesar de que entre 2018 y 2025 se invirtieron casi US$ 32.000 millones.
Parte de ese monto podría rendir frutos a futuro, admite el documento, así como las inversiones anteriores, estas “debieron generar beneficios en los últimos años”.
El texto plantea que era esperable que el alza de 30% del precio promedio del cobre en 2022-2025 -desde US$ 3,18 a US$ 4,13 la libra- impulsara el flujo de caja operacional, pero ocurrió lo contrario: este se redujo en más de US$ 4.000 millones respecto del período anterior, desde US$ 24.685 millones a US$ 20.375 millones. Esto se explica porque bajó la producción, las inversiones no compensaron ese efecto y los gastos subieron 42%.
La pérdida de eficiencia, concluye el informe, queda reflejada en la estructura de ingresos de Codelco. Los gastos y costos pagados representaban en promedio un 60% de los ingresos de caja entre 2018 y 2021 y escalaron a 73% en 2025, con lo cual el flujo operacional cayó de 40% a 27% de los ingresos.
El análisis por tonelada refuerza el diagnóstico: en 2025 cada tonelada de cobre generó un ingreso a caja de US$ 14.400, muy por sobre los US$ 9.600 promedio de 2018-2021, gracias al mayor precio. Sin embargo, por cada tonelada Codelco gastó US$ 10.500, un 81% más que en el cuatrienio anterior.
El documento reafirma que “el principal desafío de Codelco es recuperar una generación de caja capaz de financiar sosteniblemente su operación y sus inversiones”.
Y concluye que “el deterioro en los flujos de caja responde principalmente a una combinación de menor producción, mayores costos, más pagos de interés, mayores inversiones y una captura de valor inferior a la esperada en las inversiones realizadas”.
Revisión total
En informe hace ver que las inversiones en proyectos y desarrollos aumentaron 35% en 2022-2025, generando flujos negativos después de inversiones incluso sin considerar los aportes al Estado.
El gasto de capital pasó de US$ 3.400 millones promedio anual en 2018-2021 a casi US$4.600 millones anuales.
El informe es crítico respecto del retorno de esos desembolsos: las inversiones, proyectos estructurales incluidos, “no han cumplido con lo proyectado en cuanto a tiempo y desempeño”, y la presión financiera sobre la compañía no provino solamente del volumen invertido, sino de la brecha entre los recursos comprometidos y los resultados efectivamente obtenidos.
“El principal desafío ya no es ejecutar más y más inversión, sino capturar el valor esperado de las inversiones realizadas”, sostiene.
A ello se suma el costo del endeudamiento: en 2025 la corporación pagó US$ 1.127 millones en intereses, casi el doble que en 2018 y una cifra que por sí sola supera con creces la utilidad de ese ejercicio, de US$ 416 millones -monto que no incluye la utilidad contable asociada a Novandino Litio por US$ 2.006 millones.
Codelco “es una empresa sólida”
Con todo, el documento cierra en tono constructivo: Codelco “es una empresa sólida”, cuyos recursos humanos, activos minerales e infraestructura productiva constituyen “una base robusta para recuperar la senda de la eficiencia y la generación de valor”. Diseñar un nuevo plan e implementarlo es imperativo, remarca, “porque estamos a tiempo, podemos y debemos hacerlo”.