En pleno desierto del Norte Chico, entre la Ruta 5 y el Océano Pacífico, casi a la altura de Huasco, 9.470 hectáreas mantienen en disputa hace 15 años a la principal empresa de la familia Prokurica, Sociedad Agrícola Konavle (SAK), y a Compañía Minera del Pacífico, el brazo extractivo del Grupo CAP.
Las partes poseen terrenos colindantes cuyas delimitaciones se remontan al siglo XIX y que hoy las mantienen enfrentadas por un área especialmente sensible: allí se emplaza la Faena Minera Algarrobo de CMP, una histórica operación de hierro de Atacama que avanza en un nuevo proyecto. ¿El problema? SAK defiende que el lugar le pertenece.
La controversia llegó a tribunales en 2011, en un juicio donde las pretensiones de dominio de lado y lado fueron rechazadas en todas las instancias. Sin embargo, en 2020, la Corte de Apelaciones de Copiapó falló que “resulta necesario que las partes, sea de común acuerdo o por la vía judicial, definan el trazado del deslinde que separa ambas estancias y con precisión dónde se extiende la franja de terreno de 9.470 hectáreas en disputa”.
El caso escaló hasta la Suprema, que, en diciembre de 2022, confirmó, en su parte considerativa, lo dicho por la corte copiapina e insistió en que, mientras no se resuelva la línea de los deslindes, no podrán prosperar las acciones de dominio de ninguna de las partes.
Pero el acuerdo entre SAK y CMP nunca llegó y, en octubre de 2024, la sociedad de la icónica familia de origen croata, de la cual es miembro el exsenador y exministro Baldo Prokurica, interpuso una demanda de demarcación y cerramiento en contra de CMP ante el Juzgado de Letras y Garantía de Freirina para fijar los deslindes en controversia.
US$ 17,2 millones la inversión del proyecto de CMP en los terrenos en disputa.
El informe pericial
El hito más reciente del caso se registró el 12 de junio recién pasado, cuando el perito designado por el tribunal -el ingeniero en geomensura, Gilberto Cisternas- presentó su informe y conclusión final de las líneas divisorias.
En 58 páginas, el experto expone la revisión que hizo a más de un siglo y medio de antecedentes, incluyendo títulos de dominio, cartografía histórica, textos a mano en letra manuscrita de antaño, atlas chilenos del año 1800, planos, fotografías aéreas y levantamientos topográficos actuales realizados en terreno y con drones.
Según los registros del Conservador de Bienes Raíces de Freirina, el área de SAK -Estancia Chañaral Lote Norte- fue inscrita por primera vez en 1870 y llegó a manos de los Prokurica en 1943. En tanto, el área de CMP -Estancia Higueras de las Minillas- fue registrada en 1903 y adquirida por la minera en 1987.
Para el perito, el conflicto radica en una “asimetría en la precisión geométrica” entre los títulos históricos. Mientras la antigua propiedad de CMP utiliza referencias que califica de “vagas” y “ambiguas” -como fijar el límite en cuestión “por el Oeste con el Cerro Morado”-, la inscripción de Estancia Chañaral estableció desde su origen un deslinde al este asociado al “Camino Público que va de La Serena a la ciudad de Vallenar”, lo que constituye “un hito vectorial y lineal, sólido y perfectamente identificable”, para Cisternas.
El peritaje se agregó al expediente y ahora será revisado por el tribunal para dictar sentencia.
La otra batalla judicial
En la trama hay otro frente abierto. En marzo de 2023, la CMP ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el proyecto “Recuperación de Acopios de Faena Algarrobo”, iniciativa de US$ 17,2 millones destinada a recuperar y procesar minerales de hierro provenientes de acopios históricos existentes en el yacimiento.
El proyecto obtuvo una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable en septiembre de 2024 y actualmente figura como “aprobado”. Pero en agosto de 2025, SAK impugnó esta resolución ante el Primer Tribunal Ambiental, argumentando que se emplaza en un terreno cuya delimitación sigue en disputa. La causa se encuentra en etapa de sentencia y el fallo se espera para los próximos meses.
Con estas aristas aún en curso, CMP obtuvoen 2025 una autorización clave que es previa a la obtención del permiso de edificación del proyecto. SAK presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Copiapó, pero ésta lo rechazó.
Sea como sea, la disputa podría extenderse por años y escalar de nuevo a la Suprema.
SAK y CMP se pronuncian
Consultada por el caso, Agrícola Konavle comentó a DF que “serán los tribunales quienes determinen la demarcación de ambos inmuebles, y en ese sentido, el peritaje emitido recientemente nos da la razón desde el punto de vista técnico”. Los abogados representantes de SAK son Ricardo Irarrázabal y Ruggero Cozzi, de ICC Abogados.
Por su parte, CMP señaló que tiene “plena convicción respecto de la titularidad de los terrenos de Faena Algarrobo” y que “es importante precisar que el peritaje es uno de los diversos antecedentes que integran el proceso judicial y que será valorado por el tribunal junto con el resto de la prueba aportada por las partes. La compañía confía en que los tribunales ratificarán su legítima posición”.
Respecto del estado del proyecto, la minera indicó que “al no existir impedimento judicial, el proyecto sigue su curso normal” y que “su tramitación sigue avanzando”. Representan a CMP el abogado Felipe Bulnes, en el juicio civil, y Rodrigo Benítez en el ambiental.