En medio de la alta expectativa del sector minero por su presentación, la empresa conjunta entre SQM y Codelco, Novandino Litio, ingresó finalmente este viernes a evaluación ambiental su proyecto emblema: Salar Futuro de US$ 3.000 millones de inversión, con el que busca extender la producción del "oro blanco" en el Salar de Atacama hasta 2060.
La iniciativa ingresada al Servicio de Evaluación Ambiental propone una transformación estructural del proceso productivo actual, reduciendo así las icónicas pozas de evaporación a través de la incorporación de nuevas tecnologías que "permitirán aumentar la productividad, fortalecer el desempeño ambiental y consolidar el liderazgo de Chile en la producción sostenible de compuestos de litio de alta calidad", indicó la compañía a través de un comunicado.
Cabe destacar que, entre este megaproyecto y el presentado en marzo por la otra gigante de litio Albemarle de US$ 3.100 millones, el Salar de Atacama suma más de US$ 6.000 millones en iniciativas litíferas que apuntan al aumento de la recuperación del mineral mediante nuevos procesos y sistemas tecnológicos.
"La presentación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) representa un paso fundamental para Salar Futuro y para la producción de litio en Chile. Este proceso permitirá a las autoridades, las comunidades y la ciudadanía contar con los antecedentes que permitan una evaluación rigurosa de esta iniciativa, que busca demostrar que es posible producir más litio utilizando menos recursos naturales, incorporando tecnologías que hemos desarrollado y validado durante años", comentó Carlos Díaz, gerente general de Novandino Litio.
"Nuestro compromiso es seguir avanzando con transparencia, diálogo y los más altos estándares ambientales, porque estamos convencidos de que Chile puede seguir liderando la producción mundial de litio mediante una minería cada vez más sostenible e innovadora", agregó.
Detalles de Salar Futuro
Entre las principales innovaciones que incorpora Salar Futuro se encuentran sistemas de evaporación mecánica, tecnologías de separación por membranas, y sistemas de reinyección de salmueras acondicionadas, además de extracción selectiva de litio.
La integración de estas tecnologías permitirá avanzar progresivamente desde el modelo tradicional, basado en pozas de evaporación solar, hasta el desarrollo de nuevas formas de producción; aumentar las tasas de recuperación de litio, y reducir los tiempos de procesamiento.
Asimismo, permitirá recuperar agua contenida en la propia salmuera para reutilizarla en el proceso productivo, con el objetivo de eliminar la dependencia del agua continental.
Según detalla el EIA, el proyecto generará 2.600 puestos de trabajo en su punto máximo de la fase de construcción, requerirá 1.000 trabajadores durante la operación y 1.656 para el proceso de cierre, que se estima hacia el fin de los 30 años de vida útil de la iniciativa.