La estadounidense Albemarle ingresó este miércoles al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) su proyecto “Transición hacia la Extracción Directa de Litio (TED)”, que se corona como el proyecto de litio más grande que ha ingresado al sistema en términos de inversión, con US$ 3.100 millones, y cuyo objetivo es dar un giro tecnológico a su operación en el Salar de Atacama.
La iniciativa contempla la implementacón del uso de tecnología de extracción directa de litio (DLE, por sus siglas en inglés), la cual complementaría la opereación actual basada en evaporación solar. El nuevo sistema permitiría recuperar casi el doble del mineral en comparación con los métodos tradicionales, al tiempo que reduce la cantidad de salmuera extraída y el bombeo neto. Según la compañía, el proyecto no requerirá aumentar los volúmenes autorizados ni incorporar nuevas áreas de extracción o estanques de evaporación.
“En los 45 años que llevamos operando en Chile, hemos emprendido un proceso continuo de innovación para dar respuesta a las necesidades cambiantes de nuestra industria”, comentó Sebastián Carmona, vicepresidente y líder regional para América Latina de Albemarle. “Hoy damos un paso más en ese proceso con un proyecto que se basa en más de una década de investigación y que está diseñado para reducir la extracción neta de salmuera y aumentar la eficiencia del proceso”, agregó.
Cabe destacar que la industria litífera lleva años realizando pruebas a distintas escalas con las diferentes -e incipientes- tecnologías DLE presentes en el mercado, por lo que la iniciativa de Albemarle marca un hito en la industria, al tratarse de la primera compañía en Chile en presentar una iniciativa que contempla el uso de este modelo a escala comercial.
Sumado a los anuncios de BHP y Freeport durante la semana pasada, con esta nueva inversión, la Región de Antofagasta suma US$ 15.750 millones en planes mineros ingresados a evaluación.
Detalles del proyecto
Según se detalla en el documento ingresado al SEIA, el proyecto contempla la habilitación de una Planta DLE (ZPDLE), ubicada en el sector este del núcleo del Salar de Atacama, conformada por hasta seis trenes de procesamiento, distribuidos en tres módulos de dos trenes cada uno.
Cada tren tendrá la capacidad de procesar hasta 50 litros por segundo (L/s) de salmuera, alcanzando un máximo de 300 L/s en operación total. De este volumen, aproximadamente el 90% podrá ser reincorporado al Salar, con una pérdida estimada del 10%, detalla la ficha.
La implementación del Proyecto permitirá a Albemarle reducir la extracción neta desde 442 L/s a 342 L/s netos, desde el inicio de la fase de construcción y hasta la operación del primer tren del segundo módulo.
En total, la planta ocupará unas 73 hectáreas, una superficie considerablemente menor comparada con las pozas actuales, y contará con dos zonas principales: un barrio cívico, donde estarán las oficinas, casino y espacios de servicio, y un barrio industrial.
La segunda parte del proyecto consiste en la construcción de una línea de transmisión eléctrica para alimentar la operación con energía proveniente del Sistema Eléctrico Nacional, certificada como renovable.
La red se extenderá de manera paralela a la Ruta B-39 hacia el sur, e incluirá una nueva línea de 220 kilovoltios (kV), con una extensión de cerca de 29 kilómetros. Además de alimentar la operación, esta infraestructura abre la posibilidad de mejorar la estabilidad del suministro eléctrico y la conectividad digital en localidades cercanas, generando beneficios adicionales para el territorio.
Desde la compañía destacaron que, previo al ingreso del proyecto, Albemarle llevó a cabo un proceso de Participación Ciudadana Temprana de carácter voluntario: se realizaron 18 reuniones, 4 charlas a estudiantes, 14 jornadas de casas abiertas y 9 visitas a la planta piloto, alcanzando a más de 1.250 personas.
De concretarse, la iniciativa generaría en torno a 350 empleos en su fase de construcción y hasta 450 puestos permanentes en régimen.