Cerca de 850 mil fuegos artificiales iluminarán el cielo de Washington D.C. este sábado, en lo que está por marcar un nuevo récord Guinness como el mayor espectáculo pirotécnico de la historia. El despliegue, 120 veces mayor al que se ofreció el 4 de julio pasado, será el punto culminante de las celebraciones por el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El evento comenzará varias horas antes con una exhibición militar que incluirá sobrevuelos y demostraciones acrobáticas aéreas. El cielo de la capital estadounidense será cruzado por el bombardero furtivo B-2 Spirit y los cazas F-35 Lightning II, dos de las aeronaves más avanzadas del arsenal estadounidense, junto con otros aviones militares.
En medio de ambos espectáculos, el National Mall -la gran explanada ceremonial de Washington, con el Monumento a Lincoln en un extremo, el Capitolio en el otro y el obelisco del Monumento a Washington en el centro- acogerá el acto central de la Great American State Fair, la gran feria creada para conmemorar la efeméride de la independencia. El programa contempla conciertos y concluirá con un discurso del Presidente Donald Trump.
Pero el protagonismo que tendrá el mandatario en el escenario no estaba previsto cuando comenzó a diseñarse la conmemoración. Con el paso de las semanas, sin embargo, la programación fue reconfigurándose hasta convertir a Trump en el centro de la celebración.
A medida que comenzaba a perfilarse el tono personalista del festejo, la mayoría de los artistas convocados para los conciertos decidieron restarse.
La Casa Blanca, entonces, reconfiguró el programa y convirtió el discurso presidencial en el eje del acto central, desplazando el protagonismo que originalmente tendrían los conciertos.
America250 versus Freedom 250
Ese cambio en el programa fue también el reflejo de una transformación más profunda en la organización de las celebraciones del semiquincentenario estadounidense.
En 2016, el Congreso creó la comisión bipartidista America250 con el mandato de coordinar las actividades por los 250 años de la independencia.
Sin embargo, tras regresar a la Casa Blanca, Trump firmó una orden ejecutiva para crear la White House Task Force on Celebrating America’s 250th Birthday y su brazo operativo, Freedom 250, con el objetivo de planificar y ejecutar las celebraciones desde el Poder Ejecutivo.
Posteriormente, el Departamento del Interior instruyó que Freedom 250 se convirtiera en la marca principal de la mayoría de los eventos oficiales, relegando a America250 a un rol secundario en las actividades compartidas.
El cambio generó fricciones desde el inicio. Nueve estados, en su mayoría gobernados por demócratas, decidieron no participar en la Great American State Fair.
“Los recientes eventos financiados y bajo la marca America250 han sido partidistas y no han cumplido el propósito y la misión de America250 de unirnos como nación”, escribieron en una carta los miembros demócratas de la comisión creada por el Capitolio.
Las críticas aumentaron cuando el propio mandatario comenzó a promocionar el acto principal del 4 de julio como un “Trump Rally”, reforzando la percepción de que la principal conmemoración del aniversario había adquirido un marcado carácter presidencial.
Fue en ese contexto que artistas como la cantante de country Martina McBride; el vocalista de Poison, Bret Michaels, y el rapero Young MC abandonaron el cartel tras afirmar que habían aceptado participar en un evento presentado como no partidista. McBride sostuvo que la invitación describía la celebración como “no partidista”, pero posteriormente concluyó que esa caracterización había sido “engañosa”, mientras Young MC afirmó que los artistas “nunca fueron informados de ninguna participación política”