por maximiliano villena
Unos 15 minutos antes de la conferencia de prensa llegó el superintendente de Bancos, Carlos Budnevich, a las oficinas del ministro de Hacienda, Felipe Larraín. Y el objetivo era uno: conocer a quien será su sucesor, Raphael Bergoeing, cuyo nombramiento fue oficializado ayer.
Como adelantó ayer DF, Bergoeing figuraba con mayores probabilidades de ser electo y sonaba con mayor fuerza junto con el coordinador de mercado de capitales de Hacienda, Pablo Correa.
Durante el anuncio - en el que Felipe Larraín no hizo mención a los motivos de la salida de Budnevich -, Bergoeing aseguró que “estoy muy consciente de la relevancia que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras tiene. Todos estamos más conscientes después de la crisis internacional de lo importante que es la estabilidad de los mercados, protección del consumidor, transparencia y gobiernos corporativos”, dijo.
Además, manifestó su “compromiso absoluto con dedicar todo mi tiempo, esfuerzo y capacidad para que estas tareas y las otras que asumamos en los próximos días y meses sean resueltas de la mejor manera posible”.
Las reacciones
Sin embargo, el diputado DC y miembro de la Comisión de Economía de la Cámara, Fuad Chahín, expresó su preocupación por la cercanía del nuevo Superintendente de Bancos con el sector que regulará debido a que se desempeñó varios años como economista jefe en el Banco de Chile.
Por el contrario, el diputado UDI y presidente de la mencionada Comisión, Gonzalo Arenas, señaló “en la Superintendencia se había cumplido un ciclo. Ahora hay que afrontar nuevos desafíos, como la fiscalización de ley de crédito universal y la dictación de los reglamentos del Sernac Financiero”.
El presidente de la Asociación de Bancos, Jorge Awad, señaló que en momentos en que la situación externa es compleja, “esperamos que la SBIF mantenga la independencia para asegurar el adecuado desarrollo del sistema financiero chileno”.
No hizo mención respecto del renunciado superintendente.