A 100 días exactos del inicio de la guerra en Irán, los mercados globales han mostrado una reacción marcada por tres grandes movimientos: un fuerte salto del petróleo, un ajuste al alza de las tasas soberanas y la apreciación del dólar.
Los efectos no han sido uniformes. Mientras los activos ligados a energía y renta fija reflejaron con mayor claridad el costo del conflicto, las bolsas de Estados Unidos han logrado resistir el shock e incluso avanzar desde el comienzo de las hostilidades en Medio Oriente.
El petróleo se ha transformado así en el principal termómetro financiero del conflicto, en un mercado que sigue de cerca la evolución de los stocks globales y las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, en medio de una incertidumbre que todavía mantiene en vilo a los inversionistas.
Petróleo como protagonista
De acuerdo con datos de Bloomberg recopilados desde el 27 de febrero (día anterior a la guerra) hasta el cierre de la jornada de este lunes, se evidenció un cambió importante respecto del precio del petróleo Brent que pasó de US$ 72,5 a US$ 94 por barril, un alza cercana al 30%. En la misma línea, el WTI subió desde US$ 67 hasta US$ 91.
El analista de commodities de BCI Corredora de Bolsa, José Ignacio Pérez, indicó a DF que "hoy las expectativas de un acuerdo diplomático moderan el precio a US$ 94-97, pero bajo una severa contracción de la demanda anual estimada en menos 420 mil barriles por día".
El aumento del crudo también golpeó las expectativas de inflación y tasas. En Estados Unidos, el rendimiento del Tesoro a 10 años subió desde 3,94% hasta 4,56%, un avance de 62 puntos base, mientras que el bono a 30 años pasó de 4,61% a 5,04%.
Pero, la presión no se limitó solo a Estados Unidos. En Reino Unido, la tasa implícita a un año escaló 79 puntos base; en Japón avanzó 12 puntos base; y en Chile aumentó 42 puntos base, desde 4,31% hasta 4,72%.
Así, el conflicto redujo las apuestas por una normalización monetaria más rápida, asociado el riesgo de mayores presiones inflacionarias por energía que aún no ve humo blanco en las conversaciones entre el Presidente Donald Trump y Mohammad Baqer Qalibaf.
El dólar también ha capturado parte del movimiento defensivo. El índice DXY avanzó 2,5% desde el inicio de la guerra, pasando de 97,608 a 100,015 puntos. Y en el caso de Chile, el tipo de cambio subió desde $ 873,03 hasta $ 922,63, equivalente a un avance de $ 49,6 o 5,7%, en línea con un escenario de mayor aversión al riesgo, con un petróleo más caro y tasas externas más altas.
Wall Street en otro estadio
Pese a ese complejo escenario, Wall Street ha registrado una lógica distinta, apoyado por el desempeño de las grandes tecnológicas y por la expectativa en torno a nuevas salidas bursátiles previstas para este trimestre, entre ellas la de SpaceX, programada para este 12 de junio.
Desde el inicio del conflicto, el S&P 500 acumuló un alza de 7,7%, mientras que el Nasdaq Composite avanzó 14,4%, impulsado por el mayor apetito por acciones tecnológicas. Por su parte, al otro lado del mundo, el MSCI Asia también mostró un desempeño positivo, con un avance de 5,8%.
Para el gerente del Departamento de Estudios, Guillermo Araya, “la inteligencia artificial está produciendo un desacople, donde las siete denominadas Magníficas hoy representan alrededor de un 40% de la capitalización bursátil del S&P 500. Y aquí, en Chile, el mecanismo de transmisión ha sido el precio del petróleo".
IPSA en mínimos de este año
Sin embargo, la otra cara del mercado estuvo en América Latina. El MSCI Latam retrocedió 10,8% en el período, mientras que el S&P IPSA cayó 6,6%, desde 10.877,74 hasta 10.160,61 puntos, alejándose del buen desempeño con que había iniciado el año y llegando incluso a sus menores niveles desde diciembre de 2025.
“Al no operar el Mepco -que subieron los precios de la gasolina y el diésel- tuvimos una inflación de marzo y abril muy por sobre lo esperado. Eso también repercutió en que las expectativas se modificaran bruscamente”, explicó Araya.
Entre los commodities, el cobre mostró un desempeño más positivo, en un contexto marcado por inventarios más ajustados y una mayor demanda asociada a cables conductores. Un escenario que dejó a Chile en una posición estratégica, luego de que el precio spot informado por Cochilco alcanzara los US$ 6 la libra durante la segunda semana de mayo.
De acuerdo con la Bolsa de Metales de Londres, el metal rojo avanzó 1,5%, desde US$ 13.294,03 a US$ 13.490,32 por tonelada.
Sin embargo, al respecto, Pérez señaló también que el encarecimiento del diésel y la energía elevó los costos mineros de caja (cash-cost) entre 5 y 10 centavos por libra de cobre. "Cochilco proyecta un promedio anual de US$ 5,55 por libra para 2026 , mientras que parte del mercado anticipa un déficit de 512.000 t, empujando el precio a US$ 6,05", indicó.
El oro, en cambio, no ha logrado sostener su tradicional rol de activo refugio. En un período dominado por el alza de las tasas largas y el fortalecimiento del dólar, el metal cayó 18%, desde US$ 5.278,93 hasta US$ 4.329,08 la onza al cierre de ayer.
La presión continuó esta mañana, cuando despertó en torno a US$ 4.270, su menor precio del período y por debajo de su media móvil de 200 días por primera vez desde 2023, según Bloomberg.