La Bolsa de Santiago empezó la semana con el pie izquierdo, pues la escalada bélica entre Israel e Irán afectaba la confianza en torno a las acciones chilenas más allá de que Teherán se esté inclinando a detener sus ataques. Los inversionistas también evaluaban la sorpresa a la baja en los precios al consumidor de Chile.
El S&P IPSA caía 0,5% hasta los 10.222,02 puntos en la mañana de este lunes, con lo que arriesga una séptima jornada consecutiva de pérdidas, después de que el viernes la mala racha del índice ya sobrepasara todo lo visto en 2026. Latam (-1,9%) y SQM-B (-1,4%) marcaban los peores retornos en estos primeros negocios.
La incertidumbre geopolítica se mezclaba con la noticia de que el IPC de mayo resultó ser más débil de lo esperado en Chile, elevándose 0,2% mensual y 3,9% en 12 meses. Más aún, la tasa de inflación sin elementos volátiles cayó a mínimos desde mediados de 2024.
Esto dirigió la demanda hacia instrumentos de renta fija nominal, y así los rendimientos de los swap y de bonos de Hacienda en pesos caían alrededor de 5 puntos base en la sesión, profundizándose la apuesta que se comenzó a ver hace unas semanas.
Bolsas internacionales
En cuanto a Wall Street, el Nasdaq -que cayó más de 4% el viernes- buscaba la revancha con un alza de 1% poco después de la apertura, mientras que el S&P 500 ganaba 0,7% y el Dow Jones aumentaba 0,3%, con tasas de interés estables en Estados Unidos.
Este miércoles se publicará en EEUU el IPC de mayo, para el que se espera ver una subida de 0,5% mensual y 4,2% anual, mientras que la serie subyacente -sin volátiles- mostraría variaciones de 0,3% y 2,9% en las respectivas comparaciones.
Las bolsas asiáticas estuvieron fuertemente presionadas este lunes por las noticias de guerra y la última liquidación de acciones tecnológicas de Wall Street. El japonés Nikkei cayó 3,9%, el CSI 300 de China continental perdió 2,1% y el hongkonés Hang Seng disminuyó 1,2%.
Esta mañana, el petróleo Brent se moderaba a US$ 94 por barril, después de que Irán declarara un cese de sus operaciones militares contra Israel, tras una serie de ataques entre ambos países que comenzó el domingo, con un lanzamiento de misiles por parte del régimen persa como represalia por la campaña militar israelí en el Líbano.
Fue la primera ofensiva directa de Teherán contra Israel desde que en abril se implementó una tregua para frenar la guerra conjunta de Israel y EEUU contra la república islámica, lo que dio paso al actual proceso de paz, el que de todas formas se ha visto continuamente desafiado por intercambios de fuego en el contexto de una competencia de bloqueos en el golfo Pérsico.
Donald Trump se ha manifestado rápidamente en favor de terminar con esta última serie de hostilidades. "¡Ambas partes, Israel e Irán, buscan alcanzar un alto al fuego inmediato! Las negociaciones finales sobre la 'paz' siguen su curso, siempre y cuando la ignorancia o la estupidez no se interpongan en el camino. El bloqueo se mantendrá vigente, con plena vigencia y efecto, hasta que se alcance un 'acuerdo definitivo'. Las cosas deberían avanzar rápidamente", aseguró el mandatario a primera hora del día en su red Truth Social.