Núcleo Salud SpA -firma que opera una clínica en el sector sur de Santiago más una red de centros médicos en Santiago y Valparaíso— deberá reestructurar una deuda de $23.200 millones repartida entre más de un centenar de acreedores.
Núcleo Salud SpA –que hasta hace unos años, pertenecía a Megacentro, y tiene la sede en su centro negocios, logística y servicios ubicado en el que fue el recinto del exHospital Ochagavía-, ingresó a un proceso de reorganización judicial el pasado 29 de mayo para resguardar su continuidad operacional.
Pero, más allá del riesgo de insolvencia financiera en ese prestador de salud privado, la trama reabre la pugna entre el accionista Felipe Guzmán Honorato y los socios de Red Megacentro y EBCO: Hernán Besomi, Gustavo Swett y Louis Philippe Lehuedé. Los desencuentros llevaron a Guzmán a iniciar tres arbitrajes el año pasado contra esa cúpula por administración desleal, operaciones con partes relacionadas y vulneración del pacto de accionistas.
Nuevo ring, mismos protagonistas
En marzo de 2025, Inversiones y Asesorías San Felipe —sociedad relacionada a Guzmán— inició un proceso judicial por una deuda impaga de $1.457 millones, más reajustes e intereses.
La exigencia del pago de esos créditos comerciales empujó a Núcleo Salud a la reorganización y hoy, en medio del proceso -asesorado por Rodrigo Díaz de Valdés, socio de Baker McKenzie-, acusa a los accionistas de "realizar actuaciones instrumentales para poder votar en la junta de acreedores" y obtener "condiciones de pago más beneficiosas que el resto de los acreedores". El abogado sostiene que la "única intención" de la reorganización presentada "es eludir el pago de sus obligaciones". Además, señala que Núcleo Salud declaró judicialmente que acreedores ligados al Grupo EBCO —su controlador y, a la vez, principal acreedor— ya no son personas relacionadas, para así designar al interventor y votar en la junta.
El caso que menciona es el de Asesorías e Inversiones Río Bueno, el mayor acreedor "no relacionado" del expediente ($2.268 millones). “Llama la atención que la sociedad Asesorías e Inversiones Río Bueno SpA, controlada por Louis Philippe Lehuedé, accionista y acreedora de Núcleo Salud, sea considerada no relacionada, en circunstancias de que hasta hace pocas semanas Río Bueno era accionista de un 12,61% de Núcleo Salud y Lehuedé su director”. La maniobra, argumenta, vulnera el artículo 79 de la Ley 20.720, por lo que se reservó "todas las acciones civiles y criminales".
Desde Barros & Errázuriz, abogados de Núcleo Salud en este proceso, respondieron que el equilibrio financiero de esa entidad “se vio gravemente amenazado” por la demanda presentada por la sociedad de Guzmán. El cobro, argumentan, proviene de un crédito que sería devuelto una vez que la compañía se consolidara.
“El crédito de Inversiones y Asesorías San Felipe SpA fue otorgado en condiciones similares al financiamiento de capital de trabajo que otros accionistas han venido entregando por años, sin que ninguno de ellos haya demandado judicialmente el cobro de sus créditos”, agregaron.
Balance en rojo
Según el documento presentado, el 73,7% del pasivo —$17.094 millones— corresponde a empresas que la auditoría reconoce como relacionadas, con EBCO ON a la cabeza ($14.590 millones, equivalentes al 62,9% del total). Detrás aparecen los tres acreedores declarados no relacionados: la mencionada Río Bueno, Rentas Santa María ($1.503 millones) y Johnson & Johnson ($320 millones).
Respecto del desempeño financiero de la exfilial de Megacentro, en 2025 la firma perdió $2.038 millones y, a marzo de 2026, tenía un patrimonio negativo de unos $15.000 millones. Sus activos sumaban $11.217 millones, frente a pasivos por $26.281 millones. 