En medio del descrédito de la política, el joven movimiento que Felipe Kast fundó, Evolución Política (Evópoli), emprendió su marcha para transformarse en partido. Según Kast, la crisis abre un espacio para que la derecha rearme su proyecto político.
-¿Cómo ve la evolución que ha tenido esta crisis, desde que surgió el caso Penta?
-Esta crisis es muy profunda y terminó siendo bastante más transversal de lo que se estimaba. Con la investigación a SQM ya no está suscrita solamente a un partido, sino que adelanta una crisis más generalizada y estructural. La Nueva Mayoría está muy nerviosa con el caso SQM y hay muchos que se habían dado un picnic con el tema de la UDI y ahora tendrán que morderse la lengua. Eso también explica el cambio de actitud del gobierno: Partieron haciendo una cacería de brujas firme y hemos visto cómo ha retrocedido en su actuar.
-Desde que apareció la arista SQM, ¿ha habido un cambio en el discurso de La Moneda, desde "dejemos que las instituciones trabajen" hacia una línea de llegar al fondo, "caiga quien caiga"?
-Es que se dieron cuenta de que era insostenible el otro discurso, estaba generando mucho daño y desconfianza. Tendremos por un buen tiempo esta crisis. La pregunta es si alguien tiene el liderazgo dentro del gobierno para saber conducir la crisis. Yo no lo veo. El gobierno ha sido errático en su actuar, la Presidenta ausente, y no veo una solución sin liderazgos.
-¿Cómo ve que vuelvan antiguos referentes con mayor experiencia, como los coroneles en el caso de la UDI o viejas figuras de la Concertación en la Nueva Mayoría?
-Es ahora cuando las nuevas generaciones tienen que mostrar su capacidad de liderazgo. Durante muchos años todas estas malas prácticas fueron instauradas en períodos donde esas personas con mayor experiencia estaban a cargo de los partidos, por lo tanto difícilmente veo una buena razón para que las nuevas generaciones se hagan a un lado.
-En ese caso, ¿sería negativo que la próxima directiva UDI la presida un coronel?
-Eso sería retroceder. Espero que Javier Macaya y compañía tengan la fortaleza para poder imponer su visión sobre ciertas malas prácticas del pasado y que como nueva generación quieren erradicarlas por completo, eso es lo que necesitamos para fortalecer a nuestro sector. Esta crisis puede ser una gran oportunidad para dibujar un nuevo proyecto.
-¿Cómo se dibuja a la nueva derecha, en un contexto en que se le acusa de inexistente?
-Esta crisis institucional marca el fin de la derecha de la transición, la derecha de (Andrés) Allamand, de (Pablo) Longueira. Ahora tenemos que construir el nuevo relato, uno mucho más ideológico que el de la generación anterior, porque hoy la izquierda ya no es la izquierda moderna de Lagos, de Cortázar, que tenía claro que sin crecimiento económico el país no andaba. Hoy hay una izquierda polarizada y con un protagonismo del PC, por tanto, la derecha debe construir un modelo político alternativo, que cuando la izquierda diga "queremos más Estado", nosotros le pongamos un rostro a ese Estado, que finalmente es el rostro de operadores políticos.