Ha sido un año cargado de novedades en PhageLab, la biotecnológica chilena que desarrolla aditivos alimenticios basados en bacteriófagos para controlar brotes bacterianos en la industria avícola y ganadera. Cerró una ronda de US$ 3 millones y, en paralelo, realizó cambios en su plana ejecutiva para enfrentar una nueva etapa de la compañía.
Uno de sus fundadores, Hans Pieringer, dejó el puesto de CEO para asumir como chief scientific officer (CSO), rol que asumió Caue Zortea, un ejecutivo brasileño que se desempeñaba como chief commercial officer.
La ronda puente -que se realiza entre dos inversiones- fue liderada por Kaszek Ventures, una de las firmas de capital de riesgo para startups más relevantes de la región y que ya había invertido en PhageLab. Los recursos se utilizarán principalmente para el escalamiento comercial de la compañía en Brasil y nuevos desarrollos. Desde su fundación, la firma ha recaudado unos US$ 40 millones.
PhageLab fue fundada hace 16 años por Pieringer, Pablo Cifuentes y Nicolás Ferreira, mientras realizaban su tesis en la Fundación Ciencia y Vida, ligada al bioquímico y Premio Nacional de Ciencias Aplicadas, Pablo Valenzuela.
Desarrollaron una plataforma tecnológica de biología, datos e inteligencia artificial para encontrar aplicaciones concretas para los bacteriófagos, virus que infectan y destruyen bacterias específicas.
US$3 millones levantó en roda de inversión
Su foco ha estado en la salud animal, donde buscan ofrecer una alternativa a los antibióticos, cuyo uso masivo ha generado resistencia bacteriana.
Ese trabajo se ha traducido en innovaciones en tres líneas basadas en bacteriófagos que comercializan en Chile y Brasil. Inspektor, que inhibe los microorganismos de la Salmonella; Fórmida, aditivo que inhibe el crecimiento de cepas de Escherichia coli asociadas con una enfermedad aviar; y Phagein, un aditivo alimenticio en polvo que previene la diarrea infecciosa causada por la E. coli y Salmonella en rumiantes.
En Chile, PhageLab opera en el Centro de Innovación de la Universidad Católica (UC) y en Brasil tiene una oficina en Curitiba, en el estado de Paraná, con un equipo de unas 80 personas en total.
Nueva etapa
Hace unas semanas Pieringer anunció el cambio de mando de PhageLab en una publicación en LinkedIn. Escribió que asumía como CSO debido a que la compañía “necesita un impulso científico más potente para escalar nuestra tecnología a más productos y especies”.
Agregó que Zortea es “el líder indicado para llevar a PhageLab a su próxima etapa de crecimiento comercial sostenido y de escalamiento en inversión”.
Licenciado en ciencias biomédicas y con MBA en Stanford, Zortea llegó hace 10 meses a la biotecnológica. Previamente pasó por Latam Airlines en distintos cargos y estuvo casi seis años en la farmacéutica estadounidense Eli Lilly.
“Decidí unirme a PhageLab porque me parece increíble la visión de crear una compañía que sea capaz de producir antimicrobiales adaptativos”, comentó a DF.
Respecto del cambio de CEO, señaló que “entendemos que esta es una empresa con un ADN profundamente científico, cuya principal fortaleza es la innovación, y por eso hacía mucho sentido que Hans se enfocara completamente en ese ámbito, donde puede aportar más valor. Él partió hace 17 años en el laboratorio y queremos aprovechar al máximo esas capacidades”.
Escalar en Brasil y nuevos desarrollos
Los objetivos de la ronda puente son fortalecer su presencia en Brasil, consolidar su modelo de negocio y preparar a la compañía para su próxima etapa de crecimiento.
“Tenemos una base muy sólida, y estamos dando el siguiente paso para escalar, eso implica crecer con los productos que tenemos, aumentando nuestra penetración en Brasil, pero también expandirnos a otros mercados, ya sea de forma directa o a través de alianzas”, dijo Zortea.
En esa ecuación, la investigación y desarrollo será clave. Buscan crear innovaciones para combatir las enfermedades en otras especies y que se puedan usar de diferentes formas.
“Hoy nuestros productos se aplican en formato líquido, pero estamos trabajando en nuevas formulaciones que permitan utilizarlos de distintas maneras, lo que nos va a ayudar a ampliar su uso y adopción. Ese desarrollo lo tenemos planificado para fines de este año o comienzos del próximo”, adelantó.
PhageLab trabaja con cinco de los principales productores de pollo en Chile y Brasil, y este año buscan crecer en ventas unas dos o tres veces más comparado con 2025.