El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, hizo su estreno este miércoles ante la banca central mundial en el foro en Sitra, Portugal, organizado por el Banco Central Europeo, participando de un panel junto a la anfitriona, Christine Lagarde, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, y el del Banco de Canadá, Tiff Macklem.
En la instancia, el líder de la Fed planteó que "todos hemos observado que los precios están demasiado altos", destacando la misión de controlar la inflación en el marco del creciente optimismo sobre los avances impulsados por la inteligencia artificial en el lado de la oferta de la economía.
Aunque mencionó que las presiones inflacionarias son más débiles actualmente que en la última reunión sostenida por el central estadounidense, fue enfático al señalar que “si hubiera gente en los hogares, en el sector empresarial o en los mercados financieros que pensara que este banco central se sentiría cómodo con un objetivo de inflación superior al 2%, supongo que se llevarían una decepción”. En ese marco, Warsh hizo un compromiso: “Vamos a lograr la estabilidad de precios en EEUU Para eso se ha comprometido este comité, y ese es nuestro objetivo”.
Eso sí, evitó hacer referencias puntuales sobre la dirección de la política monetaria, particularmente frente a la incógnita de si subirán la tasa de interés en la reunión de julio. “Quiero que tengamos una buena discusión familiar cuando nos veamos dentro de cuatro semanas (...) Pero no tengo mucho más que añadir”, indicó.
Con un alza de tasas a cuestas, Lagarde también ofreció perspectivas sobre el análisis que hace el BCE de la situación económica de la zona euro, indicando que los riesgos para la inflación y el crecimiento se encuentran más equilibrados que hace unas semanas, dada la reciente caída de los precios del petróleo a propósito del preacuerdo entre EEUU e Irán.
Asimismo, fundamentó el endurecimiento de la política monetaria ya aplicado. "Cuando las perspectivas de inflación son al alza, la inflación subyacente también lo es, y la inflación subyacente también indica que tiene una tendencia alcista y que solo se volverá al objetivo del 2% a finales de 2028… la decisión es obvia, y era tan obvia que hubo unanimidad en el seno del Consejo de Gobierno”, señaló la economist francesa.
En el marco de las preguntas al panel, Warsh tuvo la posibilidad de referirse nuevamente al manejo de las presiones de la administración de Donald Trump, recalcando que la Fed ha "sido un banco central independiente durante mucho tiempo. Seguiremos siendo un banco central independiente en este momento, y no verán ningún cambio al respecto”.