La indicación que busca prohibir el anatocismo -el cobro de intereses sobre intereses- ingresada por la oposición en el proyecto misceláneo del Gobierno, ha generado un rechazo transversal de actores públicos y privados.
Si bien, el debate se ha centrado principalmente en la protección de los consumidores, el sector inmobiliario advierte que la medida también cambiaría las reglas del juego para los créditos hipotecarios, el financiamiento de proyectos y hasta los instrumentos de ahorro utilizados para acceder a una vivienda.
Colliers: "No es un mecanismo abusivo"
En un análisis, la consultora inmobiliaria Colliers sostuvo que el impacto no estaría solo en el costo del financiamiento, sino también en la flexibilidad que hoy permite estructurar créditos de largo plazo.
"En el financiamiento de grandes obras y en los créditos hipotecarios a 30 años, la capitalización de intereses no es un mecanismo abusivo, sino una herramienta técnica legítima y voluntaria para gestionar el valor del dinero en el tiempo", afirmó el vicepresidente de Colliers, Reinaldo Gleisner.
En la práctica, la consultora advirtió que, sin esta herramienta, los bancos tendrían menos margen para ofrecer períodos de gracia, postergaciones de cuotas o reprogramaciones. Y, para compensar ese mayor riesgo, se anticipan condiciones crediticias más exigentes, con mayores tasas, menor porcentaje de financiamiento y un aumento del pie requerido para acceder a un préstamo hipotecario.
“La capitalización de intereses no es un mecanismo abusivo, sino una herramienta técnica legítima y voluntaria para gestionar el valor del dinero en el tiempo”, dijo Reinaldo Gleisner, de Colliers.
"La banca exigirá mayores niveles de renta y reducirá los porcentajes de financiamiento, excluyendo a miles de familias del acceso a la vivienda", planteó Gleisner.
El efecto también alcanzaría al financiamiento de proyectos inmobiliarios. Los créditos de construcción funcionan mediante desembolsos por avance de obra y los intereses se capitalizan durante la ejecución, para pagarse al término del proyecto con las ventas.
Si esa alternativa desaparece, Colliers estimó que las entidades financieras optarían por cobrar intereses mensualmente o encarecer el crédito desde el inicio.
Lo anterior, planteó la firma, presionaría los costos de construcción y terminaría reflejándose en el precio final de las viviendas o, en casos más extremos, frenando proyectos por pérdida de viabilidad financiera.
Ahorro
Otro frente que se vería afectado es el ahorro. Según la consultora, una prohibición del anatocismo también afectaría a instrumentos como los depósitos a plazo con renovación automática y las cuentas de ahorro en UF, donde los intereses se reinvierten para seguir generando rentabilidad.
Dicho mecanismo es utilizado por muchas familias para reunir el ahorro previo exigido tanto para subsidios habitacionales como para acceder a un crédito hipotecario.
A juicio de la consultora, el resultado sería un mercado crediticio menos flexible, con mayor costo financiero y menores alternativas para hogares y desarrolladores, en un momento en que el acceso al financiamiento sigue siendo uno de los principales desafíos del sector inmobiliario.