La Bolsa de Tokio comenzó el viernes con pérdidas de más de 3,5% tras los primeros intercambios, arrastrada por las caídas en el resto de los mercados y la peor sesión de Wall Street en más de dos años y medio.
En su apertura el Nikkei caía 3,56%, en medio de la preocupación sobre la economía global, mientras el índice Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, retrocedía 3,3% hasta 799,12 puntos.
El fuerte retroceso de la Bolsa nipona se produce un día después de que el gobierno de Japón interviniera en el mercado de divisas para depreciar el yen, que se hallaba en su nivel más alto en cuatro meses y rozaba su máximo de posguerra.
La operación hizo que el yen perdiera fuerza y a primera hora del viernes se intercambiaba en Tokio en la banda baja de las 79 unidades frente al dólar. Con relación a esta intervención, el ministro japonés de Finanzas, Yoshihiko Noda, afirmó hoy que el objetivo de la intervención no era llevar la moneda japonesa hasta un nivel determinado, sino acabar con los movimientos especulativos.