Las altas temperaturas que esperan al hemisferio norte durante la realización de la Copa del Mundo 2026 llevaron a la FIFA a tomar la decisión de imponer, por primera vez en la historia de los Mundiales, las denominadas pausas de hidratación (también conocidas como cooling break) de tres minutos en cada tiempo de los 104 partidos de la competición.
Esta medida fue probada durante el Mundial de Clubes 2025, que se realizó en esta misma temporada en EEUU. Se implementará en el minuto 25 de cada mitad de juego.
Desde el punto de vista publicitario esos espacios de rehidratación y de recibir instrucciones técnicas (similares a la NBA), son el momento de oro para las cadenas de televisión, a las que se les abre la oportunidad de ofrecer espacios a los anunciantes, en horario de máxima audiencia.
Estas interrupciones serán un ejemplo más de cómo el Mundial se asemeja a los eventos deportivos al estilo estadounidense, repletos de anuncios y espectáculo, con una presentación en el descanso a cargo de la cantante colombiana Shakira en la final del 19 de julio, al estilo de la Super Bowl.
Michael Johnson, analista de investigación que cubre la industria deportiva estadounidense para S&P Global, declaró a Reuters que la incorporación de pausas para hidratarse podría ser "extremadamente valiosa y podría llegar a alcanzar precios similares a los de la Super Bowl, en un rango de entre US$ 7 millones y, probablemente, US$ 9 millones".
Las empresas que solicitan anuncios son conscientes de la exposición que podrían obtener de la Copa del Mundo: la final entre Argentina y Francia en Qatar en 2022 alcanzó un total de 1.420 millones de espectadores.
"Los espectadores estadounidenses están acostumbrados al modelo de la NFL y al de la NBA, con cuatro cuartos. Están acostumbrados a las pausas durante el partido. Este Mundial es, en esencia, un reflejo de esos modelos", afirmó Johnson.