Desde antes del inicio formal del Mundial 2026 se empezó a jugar un partido que está lejos de terminar. Nike, una marca que busca revitalizarse en el mundo deportivo, necesita volver al peak de su historia. De la mano de su presidente ejecutivo, Elliot Hill, dio marcha al llamaado “plan de reestructuración” con el que busca volver a posicionarse como la mejor marca deportiva.
Sin embargo, hasta ahora, es Adidas quien va ganando este partido con casi un control absoluto del mercado internacional.
Pero la copa no está cantada. La también alemana Puma busca mayor visibilidad en el mundo de las marcas bajo el contexto del fútbol con una cautelosa estrategia que aborda a los países emergentes.
Las camisetas dejaron de ser solo uniformes de cada selección y pasaron a ser activos en marketing, logrando expandir su marca en el negocio global del deporte, donde un mes y medio de competencia puede traducirse en un éxito comercial importante.
El escenario de las marcas en el Mundial
Adidas lidera la confección de equipamiento deportivo en casi todas las selecciones europeas y sudamericanas con 14 contratos firmados. Argentina, España y Alemania destacan dentro de portafolio. Además, cuentan con el patrocinio de la FIFA para proveer los balones oficiales o los uniformes de los árbitros, lo que aumenta exponencialmente su presencia.
En tanto, Nike continúa su estrategia bajo grandes figuras globales, intentando entrar a la conversación digital para trascender en el mundo del fútbol. En este Mundial tienen 12 marcas registradas, donde Brasil, Francia e Inglaterra destacan como selecciones “top”.
"El fútbol nos permite llegar a muchísima gente diferente", afirmó a Reuters el vicepresidente de fútbol global de Nike, Camilo Andrade. En lo que respecta a la colaboración con los minoristas, la estrategia "ha consistido, ante todo, en asegurarnos de restablecer esas relaciones", añadió.
Una cautelosa Puma intenta acercarse al podio de marcas. La firma ha optado para este campeonato mantener una estrategia segmentada en su patrocinio, donde ven como oportunidad integrarse a mercados emergentes de selecciones no tan destacadas (exceptuando a Portugal) como las que tienen sus dos rivales. Selecciones como Marruecos, Portugal o Senegal son las que la marca vestirá en este Mundial en un total de 11.