Ya no son solo los gobiernos los que enfrentan demandas de disciplina fiscal, sino también las grandes tecnológicas. Las acciones de Alphabet caen casi un 4% antes de la apertura, y los papeles de Tesla caen un 5,48% tras anunciar alzas en sus planes de inversión, a pesar de haber terminado el segundo trimestre con un flujo de caja negativo.
A pesar de un aumento del 24% en sus ingresos, Alphabet reportó un flujo de caja negativo por US$5.900 millones debido a su gasto de capital en infraestructura de IA. Al mismo tiempo elevó su inversión esperada para este año de US$190.000 millones a unos US$205.000 millones. Por su parte, Tesla tuvo un flujo de caja negativo por US$1.100 millones, en un segundo trimestre con un balance de efectivo en rojo. En conferencia con inversionistas, Elon Musk defendió la necesidad de un nivel agresivo de inversión en IA. Aunque reconoció que era necesario evitar “el desperdicio” de capital, dijo que supeditar los niveles de inversión a los resultados inmediatos es una barrera que puede convertirse en una desventaja competitiva en el tiempo.

Al cierre del primer trimestre, las “siete magníficas” proyectaron un nivel de capex de US$750.000 millones para este año, pero ahora se espera que superen ese monto. Pero el despliegue de capital, en parte financiado por deuda, coincide con un panorama de tasas de interés más altas y un escenario geopolítico más complicado.
El mercado reacciona con bajas. Tras una positiva sesión en Asia, en la que el Kospi subió otro 4,40%, extendiendo el repunte de las acciones de semiconductores y chips de memoria, los índices europeos operan en rojo desde la apertura. Los futuros estadounidenses se encaminan a un inicio de sesión con pérdidas.
El deterioro del escenario en el Golfo Pérsico también pesa sobre el mercado. Los rebeldes hutíes atacaron dos buques petroleros sauditas en el estrecho de Bab al-Mandab en el Mar Rojo. El petróleo salta un 4% y el barril de crudo Brent transa sobre los US$98. El WTI para entrega en un mes se negocia ligeramente por encima de los US$90, su mayor nivel desde inicios de junio. El dólar, sin embargo, opera plano.
Son los bonos los recogen la presión del mercado. La tasa de los bonos del Tesoro a 2 años salta a 4,326%, su mayor nivel desde noviembre 2024. Las tasas a 10 años (4,681%) y la de 30 años (5,166%) operan en niveles cercanos a su máximo del año registrado el pasado 19 de mayo.
La ola vendedora sobre los bonos también afecta a los soberanos de otros países. La tasa de los bunds alemanes a 10 años llega a 3,20%, un nivel no visto desde 2011. Mientras los bonos ingleses y franceses transan con tasas cercanas a máximos desde 2008-2009.
Hay un deterioro del conflicto en Irán, con analistas apuntando a un conflicto largo, marcado por períodos intermitentes de ataques más intensos, como un escenario posible. Una extensión de la guerra tendrá no solo un impacto inflacionario a través del petróleo y gas, sino también fiscal. La Casa Blanca necesitará de una nueva autorización del Congreso para financiar las operaciones contra Irán.
Desmarcándose de las caídas en el mercado, las acciones de energía y recursos naturales. Una de ellas es Anglo American. Las acciones de la minera suben 4,56%. Anglo American reportó una producción de cobre plana en el primer semestre y mantuvo su guía para 2026 de 700.000 a 760.000 toneladas, pero el mercado aplaude los avances en su reestructuración para enfocarse en el negocio de cobre y mineral de hierro y la fusión con Tek. En el caso de Chile, Anglo American reportó un recorte de casi 9% en los costos por libra.
En otro titular que enciende las alertas del mercado, Bloomberg reporta que los aliados del presidente Donald Trump están apuntando a otro gobernador de la Fed. Al interior de la Casa Blanca se apunta a que una investigación sobre la quiebra de Silicon Valley Bank en 2023 podría entregar una base legal para el despido de Michael Barr, quien lideraba entonces la unidad de supervisión bancaria al interior de la Fed.
La Agencia Internacional de Energía publicó esta mañana su reporte semestral y proyecta que la demanda eléctrica global crecerá 3,6% en 2026, acelerando desde el 3% registrado en 2025, impulsada por la producción industrial, la demanda de climatización —aire acondicionado y calefacción— y los centros de datos. Entre los hallazgos del primer semestre: el mundo sorteó la pérdida temporal de cerca del 20% del suministro global de GNL, tras las interrupciones al tránsito por el estrecho de Ormuz, recurriendo a más carbón, cuya generación sube 1,4% este año pese a que su participación en la matriz sigue cayendo. Las renovables, de hecho, superan al carbón como primera fuente de generación eléctrica mundial en 2026, con la solar desplazando a la eólica como segunda fuente renovable detrás de la hidroeléctrica.
En la portada de Diario Financiero: Ley miscelánea para agosto: gobierno se ve obligado a retirar urgencia por rebelión de votos oficialistas. Chilena AME y francesa EDF ponen en venta Santiago Solar, uno de los mayores parques fotovoltaicos de la capital.
HOY ESTAMOS ATENTOS A:
- Intel y SAP reportan resultados tras el cierre de la sesión. PG&E y Lockheed Martin destacan en la agenda previo a la apertura.
- 08:15 El Banco Central Europeo anuncia su decisión de política monetaria, seguida por la rueda de prensa de su presidenta, Christine Lagarde.
- 19:30 Japón reporta su tasa de inflación a junio.