El proyecto para la construcción del Puente Chacao atraviesa días decisivos, no solo en lo técnico, sino también en lo laboral. Mientras el Ministerio de Obras Públicas (MOP) celebra el 98% de avance en la Pila Norte, un conflicto con los trabajadores amenaza con alterar el cronograma de la megaobra.
El Sindicato Interempresa Nacional de Trabajadores Asalariados (Sintrasar), que agrupa a 479 socios, representando cerca del 70% de los trabajadores chilenos de la empresa Consorcio Puente Chacao (CPC), presentó el miércoles 3 de junio su proyecto de contrato colectivo reglado. De no llegar a un acuerdo con la empresa de capitales coreanos, la organización hará efectiva una huelga legal a partir del 11 de agosto.
La situación contrasta profundamente con la certeza entregada la semana pasada por las autoridades. Según el seremi de Obras Públicas de Los Lagos, Jairo Quinteros, los plazos marchan al día para inaugurar el puente el 16 de octubre de 2028. Sin embargo, para Luis Cortés, presidente de Sintrasar, el escenario es distinto: "Si logramos acuerdo sin huelga, sería una buena señal de terminar en los plazos, pero si hay huelga, los plazos podrían extenderse hasta 2030", advierte el dirigente.

El petitorio del sindicato
El quiebre entre las partes radicaría en lo que el sindicato considera un retroceso en las condiciones laborales tras la absorción de subcontratistas por parte de CPC, y la supuesta nula respuesta a las intenciones de una negociación anticipada solicitada en enero.
"La empresa debe demostrar que efectivamente terminará en los plazos comprometidos con el gobierno (...) Esta obra era para cinco años y van 10; los costos también los pagamos los trabajadores", afirma Cortés.
Entre los principales puntos que mantienen entrampada la negociación se encuentra la exigencia de un Bono de Término de Negociación (BTN) de $1 millón líquido por trabajador, cifra que más que duplica los cerca de $ 470 mil acordados en la negociación anterior. El sindicato también solicita que la empresa no aplique el descuento correspondiente al aporte patronal del Seguro de Cesantía (AFC) en los finiquitos por despidos asociados a necesidades de la empresa.
A ello se suma la demanda por el pago de las denominadas “horas de ajuste” en la Pila Central. Según los trabajadores, las condiciones climáticas y las mareas provocan que jornadas que contractualmente terminan a las 19:30 horas se extiendan habitualmente hasta las 22:00 horas, por lo que solicitan que ese tiempo sea remunerado como horas de traslado con efecto retroactivo de seis meses.
El petitorio también contempla el pago de los días feriados trabajados en los turnos 10x5, tanto diurnos como nocturnos, igualmente con una retroactividad de seis meses. Además, plantea la creación de comités bipartitos destinados a revisar la calidad y certificación de los implementos de seguridad utilizados en faena, así como a evaluar procesos de reconversión y recategorización de especialidades laborales.
85% de la obra podría paralizar
El impacto de la paralización podría ser crítico para la cadena logística de la obra. Según detallan desde Sintrasar, de concretarse la huelga, el 85% de las faenas quedaría sin servicios mínimos. A la movilización de este gremio (que abarca cargos desde jornales e ingenieros hasta áreas de prevención y administración), se sumaría el Sindicato N°3 de CPC, conformado por unos 130 trabajadores que operan exclusivamente en la Pila Central de día y que se encuentran negociando bajo términos muy similares.
Todo esto ocurre en un momento de altísima sensibilidad operativa donde se prepara la instalación de la pasarela peatonal temporal y el montaje del cableado principal. Para esta fase, se espera la llegada escalonada de un centenar de expertos chinos en trabajos de altura de puentes colgantes entre julio y diciembre. A esto se suma que en dos meses el MOP licitará el acceso norte al puente.
"Hasta hoy corre todo dentro de plazo como reloj suizo. Cualquier mínima alteración desprograma todo", agrega Cortés, haciendo hincapié en que buscan un diálogo directo con la matriz en Corea sin tantos intermediarios, apuntando a salvaguardar no solo los plazos, sino el récord de cero accidentes fatales y graves que mantienen hasta la fecha.