Cortes de rutas, desbordes de ríos, anegamientos, interrupción del suministro eléctrico y casi 60 viviendas afectadas es el balance oficial entregado por el Gobierno por el intenso sistema frontal, impulsado por un río atmosférico que afectó a la zona sur del país. Las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos fueron las más golpeadas por las fuertes lluvias y vientos.
Pese a que el periodo más crítico del sistema frontal ya pasó, expertos en prevención de riesgos y desastres como Michel De L’Herbe enfatizan que el escenario meteorológico aún podría genera riesgos por las “precipitaciones en la cordillera y precordillera, bajo una condición de isoterma alta para la zona”.
Corral, los más afectados
La comuna de Corral, Región de Los Ríos, registró las principales afectaciones tras los más de 300 milímetros de agua caída en 24 horas. La localidad se mantuvo durante el miércoles parcialmente aislada, pues la conectividad marítima debió ser suspendida por el alto oleaje, dejando como única vía terrestre habilitada la Ruta T-400 hacia Valdivia, que pudo ser despejada frente a los deslizamientos de tierra en sectores como La Rama y La Cantera.
Sobre la magnitud de la emergencia climática, el alcalde, Claudio González, declaró que “es una situación atípica, nunca la habíamos vivido. La cantidad de agua saturó los suelos, provocó remociones. Es una situación grave la que vivió la comuna”. Agregó que el municipio registró 32 emergencias, “de las cuales 18 corresponden a remociones en masa con impacto directo en viviendas, obligando a la evacuación preventiva de cinco familias”.
Aunque el nivel de las precipitaciones ha disminuido, la inestabilidad del terreno mantiene el riesgo y los albergues operativos. “Ya no tenemos una intensa lluvia, pero sí tenemos viento (...) y las remociones en masa que todavía siguen reportándose en diferentes puntos de la comuna”.
Ante la magnitud y la evolución del evento meteorológico, las autoridades regionales decidieron mantener vigente la Alerta Amarilla en la zona. Esta medida ha permitido coordinar un amplio despliegue de maquinaria pesada y personal especializado en terreno para atender las contingencias, priorizando el rápido restablecimiento de la conectividad en los sectores más aislados.
Las próximas horas
Dado el carácter dinámico de la emergencia y el riesgo latente de nuevos desprendimientos por la saturación de los suelos, los organismos de emergencia mantuvieron el llamado a la precaución.
En el caso del Biobío, D L’Herbe hizo especial énfasis en las zonas afectadas por los recientes incendios forestales. “Existe una amplia superficie que resultó quemada en el verano, por eso la variable de la cantidad de precipitaciones no es la única a la que hay que obstervar. Además mucha superficie quemada (…) puede bajar mucha agua (por las laderas); por lo tanto, hay que ver cómo se concentra la precipitación especialmente en la cordillera”.