Un equipo de expertos de Kaspersky -la multinacional rusa de seguridad informática- advirtió sobre una nueva técnica utilizada por el grupo de amenazas persistentes avanzadas (APT), ToddyCat, para intentar acceder a cuentas corporativas de Gmail sin robar directamente la contraseña.
El método, denominado Shadow Token via Remote Debug, aprovecha sesiones de Gmail que permanecen abiertas en navegadores basados en la arquitectura Chromium, como Google Chrome. Mediante un malware (software malicioso) llamado Umbrij, los atacantes pueden solicitar acceso como si fueran el usuario autenticado y obtener permisos para ingresar a correos, documentos, contactos y otros recursos de Google Workspace.
El analista de seguridad para América Latina en Kaspersky, Leandro Cuozzo, explicó que esta técnica requiere que el atacante haya comprometido previamente el equipo de la víctima, para luego ejecutar código en él.
“Su efectividad depende de que exista un compromiso inicial, por ejemplo, a través de phishing (mensajes maliciosos), instalación de malware o explotación de alguna vulnerabilidad”, dijo por escrito a DF.
Señaló que, si el acceso obtenido incorpora “permisos amplios”, el impacto puede extenderse más allá del correo electrónico y afectar información sensible o recursos de Google Workspace, y podría “permitir espionaje prolongado, búsqueda de información estratégica, inteligencia sobre ejecutivos, acceso a conversaciones confidenciales y preparación de ataques posteriores”.
El escenario en Chile
Cuozzo indicó que la investigación no identificó industrias específicas como objetivos prioritarios. Sin embargo, advirtió que cualquier organización que utilice Gmail para administrar comunicaciones, documentos y contactos estratégicos puede verse afectada, especialmente cuando el correo “concentra información crítica” para la operación del negocio.
"En Chile, como en el resto de los países, la amenaza cobra especial relevancia porque el correo electrónico sigue siendo una herramienta crítica para las comunicaciones y la gestión de información corporativa. Además, el uso de correos maliciosos continúa siendo uno de los principales métodos de acceso utilizados por los ciberdelincuentes para comprometer redes empresariales", comentó el especialista.
En esa línea, añadió que es “fundamental” que las empresas adopten estrategias preventivas, como cerrar las sesiones que no estén en uso, limitar las funciones avanzadas del navegador “a quienes realmente las necesiten”, fortalecer las capacidades de detección y respuesta ante actividades sospechosas y contar con inteligencia de amenazas “que permita identificar posibles compromisos antes de que escalen”.