Para la banca local, el mercado de derivados OTC (transados “over the counter” o fuera de bolsa) aún presenta dificultades legales que limitan su actividad a la hora de negociar con contrapartes extranjeras.
Así lo señala el CEO de ISDA (International Swaps and Derivatives Association), Robert Pickel, quien se reunió recientemente en Santiago con representantes del Banco Central para abordar estas limitaciones y avanzar hacia una posible solución.
Y es que hoy el instituto emisor tiene la facultad de suspender las compensaciones de pago por el neto (el llamado netting) en los contratos de derivados celebrados entre entidades bancarias chilenas y extranjeras.
Este netting, uno de los elementos característicos del sistema de liquidación de contratos de derivados celebrados al amparo de un “Contrato ISDA”, permite que ante evento de incumplimiento (como la quiebra de una de las partes o el no pago), las posiciones de las partes se cierren de forma automática, compensando sus obligaciones recíprocas por el valor neto y no por el monto bruto adeudado por cada una al producirse el incumplimiento.
Según la organización internacional de derivados, esto reduce significativamente el riesgo de contraparte o no pago para quienes los utilizan. De hecho, de acuerdo al análisis de ISDA, con netting el riesgo para este mercado de derivados OTC -que a nivel global mueve unos
US$ 600 trillones- es de sólo un 0,5%.
Debido las limitaciones jurídicas existentes en Chile en esta materia, ISDA ha mantenido conversaciones con el Banco Central desde hace al menos cuatro años, dado que, según Pickel, “en Chile no existe suficiente claridad sobre la exigibilidad de compensación neta para derivados OTC”, como sí la tienen otros mercado como Colombia. Así, hoy cuando un banco local requiere operar un forward con un banco extranjero, debe utilizar sus líneas de crédito por el monto bruto de la operación, lo que presiona su actividad, limita la liquidez y mantiene elevado el precio de esa clase de contratos de derivados.