Luego de haber registrado pérdidas de más de 1% a media sesión, las principales bolsas europeas se recuperan y cierran la jornada de miércoles con leves caídas superando el fuerte retroceso del sector tecnológico y bancario. Ello tras el violento descenso de Ericsson y las presiones hacia el Banco Central Europeo (BCE) para asumir pérdidas en la deuda griega.
Este hecho inhibió el positivo efecto que había ejercido en un primer momento Apple, tras los sólidos resultados que mostró ayer tras el cierre de Wall Street.
En este contexto, el FTSE de Londres anotó un retroceso de 0,58%, mientras que el Cac de París perdió 0,33%.
En Frankfurt, en tanto, la contracción fue mínima y llegó a 0,04%, mientras que en Milán la bolsa perdió un 0,48% y el Ibex de Madrid un 0,42%.
El nerviosismo de los inversionistas radicó en la posibilidad de que el BCE tenga dificultades en la compra de deuda de países de la periferia de la zona euro, ante la probabilidad de que asuma pérdidas por la tenencia de bonos griegos. Esta situación afectó especialmente al sector financiero.
Según Expansión, la propia directora gerente del FMI, Christine Lagarde, confirmó hoy estas presiones al BCE, al destacar que si el recorte que tendrá que asumir el sector privado (la banca) en la deuda griega es insuficiente, los inversionistas públicos tendrán que participar en la negociación.
Cabe destacar que al otro lado del atlántico, los buenos resultados de Apple no solo cumplieron con las espectativas, sino que a esta hora marcan la tendencia en Wall Street. Con todo, los papeles de la compañía de la manzana suben 6,30% impulsando las alzas en el compuesto Nasdaq.