Wall Street abrió hoy en un decidido terreno positivo ante el aumento de las ventas minoristas en EE.UU. en julio, pero media hora después del inicio de la sesión moderaba esa tendencia ante la caída de la confianza de los consumidores de ese país y el Dow Jones de Industriales subía sólo un 0,38%.
El indicador, la principal referencia del parqué neoyorquino, frenaba los avances superiores al punto porcentual de los primeros minutos de las contrataciones para sumar 42,16 puntos y colocarse en las 11.185,47 unidades.
Algo parecido ocurría con el selectivo S&P 500, que tras haber registrado sólidos avances subía un tímido 0,15% (1,78 unidades) hasta 1.174,42 puntos; mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq perdía los números azules al bajar 0,23% (-5,66 puntos) para colocarse en 2.487,02 unidades.
El parqué neoyorquino comenzaba con esa falta de rumbo esta última jornada de la semana, que ha supuesto una de las más volátiles jamás vividas en Wall Street y en la que el Dow Jones ha encadenado cuatro jornadas consecutivas con movimientos superiores a los 400 puntos por primera vez en sus 115 años de historia.
Tras el desplome del lunes, el fuerte rebote del martes, la caída del miércoles y el nuevo avance del jueves, el parqué neoyorquino no conseguía encontrar hoy una dirección clara.
El optimismo con el que habían iniciado este viernes los inversionistas neoyorquinos respondía al avance del 0,5% en julio de las ventas de los minoristas en Estados Unidos, pero la alegría por ese dato se vio mitigada después por la caída de la confianza de los consumidores de este país el mes pasado, según datos provisionales de la Universidad de Michigan.