El lunes 6 de julio, los acreedores de la compañía metalúrgica Edyce definirán si aceptan o no, los términos presentados por la compañía en el Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ) por $ 33 mil millones en pasivos.
Banco Santander Chile, Hyundai Corporation y la Tesorería General de la República (TGR) figuran entre sus principales acreedores, los que votaran no sólo la continuidad de la empresa con asiento en Talcahuano, sino el encadenamiento de un sistema productivo en torno a la manufactura local.
El impacto de un eventual rechazo recaería sobre los 350 puestos de trabajo directos que hoy sostiene la planta. Luis Soto, presidente del Sindicato 1 de Edyce, advirtió sobre la grave crisis social que desencadenaría el fin de las operaciones. "Acá hay más de 300 familias del Biobío que dependen de que esta planta siga operando. Estamos hablando de trabajos reales, de la subsistencia de familias en una región que ya carga con cerca de 10% de desempleo, uno de los más altos del país. Le pedimos a los acreedores que el lunes actúen con empatía, le pedimos a los bancos que entiendan que detrás de esta votación hay personas y una región completa que ya no aguanta más cierres", señaló el dirigente.
Por su parte, Carlos Nova, líder del Sindicato 2, subrayó el valor estratégico de la compañía, recordando que Edyce es la última fábrica de su tipo en el polo industrial local. "Si no se aprueba el plan de reorganización judicial, la región pierde una industria completa, con capacidades técnicas únicas que tardaron décadas en construirse y que no se recuperan de la noche a la mañana. Nuestra región no puede permitirse otro cierre. Por eso, desde el mundo sindical, le pedimos a los acreedores que miren más allá y también a las autoridades que nos respalden en este momento complejo", afirmó.
Bloque gremial
La Junta de Acreedores se desarrollará en un contexto económico complejo para el Biobío, zona que actualmente registra una tasa de desempleo de 9,8% y que atraviesa un ciclo marcado por el cierre de industrias estratégicas, un decrecimiento del sector forestal y la incertidumbre de la actividad pesquera ante la disminución de pesquerías como el jurel. En este escenario, los gremios productivos regionales emitieron una declaración conjunta para respaldar la continuidad de la empresa, advirtiendo que su eventual liquidación significaría un retroceso profundo en la capacidad manufacturera y de ingeniería local.
La declaración, suscrita por la CPC Biobío, CChC de Concepción, Asimet, Irade, Pescadores Industriales del Biobío y Socabio, entre otras, enfatiza en que “cuidar la economía regional implica defender con fuerza a las empresas viables que mantienen la competitividad de la zona”.
El bloque gremial recalcó que aprobar el acuerdo de reorganización trasciende a la compañía en sí misma, “representando un compromiso real con la defensa del empleo y la historia industrial de la zona”. Asimismo, instaron a promover políticas públicas que aceleren la reactivación de proyectos de infraestructura, condición fundamental para sostener operaciones de esta envergadura.
Proyección operativa
El proceso de reorganización, conducido por el veedor Patricio Jamarme desde fines del año pasado, ha permitido a Edyce normalizar y programar sus acreencias, logrando proteger hasta la fecha su plataforma productiva y tecnológica, calificada como única en Chile.
A través de un comunicado difundido previo a la junta, la compañía aseguró que se encuentra plenamente preparada para retomar mayores niveles de actividad productiva a medida que se dinamice la demanda. Esta proyección se sustenta en la reciente reactivación y aprobación de grandes proyectos mineros y de infraestructura a nivel nacional, sectores donde la firma metalúrgica ha participado históricamente y que se encontraban en un letargo de inversión.
"Esperamos que la Junta de Acreedores apruebe que podamos seguir trabajando y brindando soluciones técnicas y de ingeniería únicas en Chile desde la Región del Biobío, una zona fuertemente afectada por la pérdida de empleos, crecimiento y una acentuada desindustrialización", indicó la administración de Edyce, agradeciendo el compromiso de sus trabajadores y reafirmando su objetivo de preservar un estándar industrial de alto nivel que beneficie a todo el país.