Hace menos de un mes, con el bitcoin instalado por encima de los US$ 80.000, los analistas llamaron la atención sobre los niveles clave a vigilar para evitar una "trampa alcista". Cuatro semanas después la mayor de las criptomonedas acumula una caída del 25%.
La espiral bajista se ha acelerado en la última semana. El pasado viernes cotizaba en US$ 73.000. Hoy registra nuevos mínimos del año. En su bajada se desinfla hasta los US$ 61.000.
El brusco correctivo acumulado por el bitcoin en las últimas semanas eleva al borde del 30% las pérdidas acumuladas en lo que va de año. Este porcentaje afianza a la mayor de las criptomonedas entre los peores activos en términos de retornos de 2026.
Presiones
La cotización del bitcoin pone a prueba ahora el nivel de los US$ 60.000 solo una semana después de haber roto a la baja el umbral de los US$ 70.000. En este periodo los flujos de los ETF al contado del bitcoin han multiplicado sus presiones bajistas, al encadenar hasta 13 jornadas consecutivas de salidas netas de los fondos.
En el mismo periodo, los ETF bursátiles más ligados a la IA han destacado por la fortaleza de sus entradas. Los analistas admiten en este sentido que, en el reposicionamiento actual de carteras, el furor bursátil por la IA está debilitando los flujos de inversión hacia las cripto. A las puertas de una oleada histórica de OPV, como la que protagonizará SpaceX el próximo viernes, los expertos sugieren incluso que parte del dinero que antes buscaba exposición a activos más especulativos esta rotando hacia la IA.
Los analistas llaman la atención además sobre una noticia muy concreta que ha debilitado en mayor medida el apetito inversor por las cripto. El ritmo de caídas del bitcoin se aceleró desde que se conoció, hace menos de una semana, la noticia de la primera venta de bitcoins desde 2022 por parte de Strategy.
La empresa que más bitcoins atesora del planeta truncó la estrategia de acumular y nunca vender que había cumplido a rajatabla, sin excepción, durante los últimos años. La cuantía de la venta de Strategy fue muy poco significativa, apenas 32 bitcoins. Pero el efecto psicológico de esta desinversión hace mella en el ánimo de los inversores cripto, habituados a contar siempre, independientemente del ciclo del mercado, con las presiones compradoras de Strategy.
Las referencias geopolíticas y monetarias afloran también detrás de la última oleada de desinversiones en bitcoin. La resolución del conflicto en Oriente Próximo se hace de rogar, y la persistencia de los elevados precios del petróleo elevan su amenaza sobre los tipos de interés, una de las variables más determinantes para el mercado cripto al condicionar el apetito por el riesgo de los inversores.
Los datos oficiales de empleo de EEUU publicados hoy no ayudan precisamente a rebaja la presión sobre el conjunto del mercado cripto. La economía estadounidense creó 172.000 nuevos puestos de trabajo en mayo, el doble de lo esperado. Esta fortaleza del mercado laboral en un contexto inflacionista como el actual puede añadir más presión a la Fed de cara a sus próximas reuniones.
Por el momento las rebajas de tipos de la Reserva Federal han dejado de formar parte de la hoja de ruta que baraja el mercado. Las presiones inflacionistas inclinan ahora más la balanza hacia una eventual subida. No sería la única. El próximo jueves el Banco Central Europeo podría aprobar un repunte de los tipos. Y esta misma semana los analistas de Goldman Sachs han pronosticado una inminente subida de tipos por parte del Banco de Japón.
En medio de estas presiones bajistas sobre el bitcoin, los analistas también atisban algunos posibles revulsivos, como una pronta resolución del conflicto en Irán, un próximo visto bueno a la regulación cripto que ultima EEUU o el mayor atractivo, a nivel de precio, que están dejando las caídas del bitcoin desde una perspectiva a largo plazo.