"El bitcoin llega a la segunda mitad del año tocado, pero no roto", afirma Jorge Schnura, CEO de Keyrock Asset & Wealth Management. En una línea similar Jaime Muñoz, gestor cripto de Miralta AM, apunta que "bitcoin entra en el segundo semestre con varios frentes abiertos". Las presiones actuales llevan a Alberto Gordo, director de inversiones de Protein Capital, a admitir que "pocas veces he visto a bitcoin frente a un cruce macro tan exigente".
Esta inquietud generalizada no cierra las puertas, sin embargo, al optimismo con un horizonte de inversión más enfocado al medio plazo. Román González, gestor cripto de A&G, llama la atención sobre el hecho de que "la gran paradoja actual de bitcoin es que sus fundamentales siguen mejorando mientras el precio lleva meses consolidando".
Precisamente la mejora apreciaba en los fundamentales del bitcoin lleva a los analistas de desviar la mirada, sobre todo, a los factores ajenos al propio mercado cripto. Así lo afirma Javier Pineda, gestor de Renta4, cuando avanza que "en mi opinión el principal motor del precio de bitcoin en el segundo semestre va a venir más por la combinación de factores macro y flujos institucionales, que por una noticia específica del ecosistema cripto". La opinión es compartida por Alberto Gordo. El socio de Protein Capital no duda en destacar que "la segunda mitad del año no dependerá tanto de la propia cripto" como de los frentes regulatorios, monetarios y geopolíticos "que se resuelven justo ahora".
Principales catalizadores
Los avances regulatorios y los efectos sobre la liquidez de la política monetaria destacan entre los factores que determinarán la evolución del bitcoin en la segunda mitad del año. El consenso es generalizado entre los analistas consultados.
El frente regulatorio emerge como uno de los catalizadores más relevantes a corto plazo. "El hito más relevante a corto plazo es el voto en el Senado del Clarity Act, previsto para principios de julio", recalca Jaime Muñoz, de Miralta AM.
Su relevancia viene dada por el impulso inversor que puede fomentar entre el capital institucional. Román González, gestor cripto de A&G, resume que "esta legislación pretende definir de forma clara las reglas del juego para los activos digitales, algo que Europa ya ha comenzado a hacer con MiCA", antes de resaltar que "una regulación clara reduce incertidumbre y facilita la entrada de capital institucional"
Alberto Gordo, pone en valor la trascendencia de la nueva regulación cripto que tramita EEUU, al tiempo que avisa sobre lo ajustado de los plazos de tramitación. El Clarity Act, "la ley de estructura de mercado más importante de la historia cripto en EEUU, está sobre la mesa del Senado desde el 1 de junio, pero la ventana es estrechísima".
Los plazos de tramitación del Clarity Act pueden jugar en contra del mercado cripto. Alberto Gordo advierte que "si no se vota antes del receso de agosto, el calendario de las elecciones de mitad de mandato se la come y todo se aplaza a 2027". El responsable de inversión de Protein Capital subraya que "para mí es el catalizador número uno".
El impacto sobre el mercado cripto sería sustancial.
En menos de una semana se activará el contador del segundo semestre que comenzará a determinar si se materializan las previsiones más escépticas o bien las más optimistas. Alberto Gordo, concluye que "el semestre se juega en una ley en el Senado, una paz en Oriente Medio y un banco central que acaba de cambiar las reglas. Lo bueno es que los tres pueden resolverse bien antes de diciembre; lo malo, que ninguno está garantizado". Con este escenario, su consejo pasa por "usar la volatilidad para acumular con cabeza, no para entrar en pánico