El salón estaba tan lleno, que tuvieron que abrir otro aledaño para recibir a las 900 personas que llegaron hasta el Hotel Mandarin Oriental a ser parte del icónico seminario del agro: “¿Cómo viene la temporada?”. Esta vez, en su vigésima edición, el foco estuvo puesto en el período 2026-2027 y el gran invitado fue el ministro de Agricultura, Jaime Campos.
En 40 minutos y fiel a su estilo, el radical dejó varias frases para el bronce. Defendió la estrategia fiscal del gobierno, habló de las dificultades actuales del sector, criticó los aranceles de Estados Unidos y habló de los temas que “lo animan” a la cabeza de la cartera, los que tildó de “grandes sueños”.
“Chile necesita una nueva ley de fomento forestal”, dijo para el primero de ellos. “Es inconcebible que con toda la tradición que tenemos en esta materia, no contemos con un instrumento eficiente para esta actividad”. Contó que convocó a un grupo de trabajo -liderado por el ingeniero Fernando Raga- para elaborar una propuesta sobre el tema, la que será entregada al Presidente Kast antes de 60 días.
Después, en conversación con DF, agregó que también será “clave” quitar el estigma que tiene la industria forestal, como dijo el presidente de Corma en entrevista con este medio. “Hay que comunicar bien, porque en los últimos 20 años este es un sector que ha contribuido mucho al desarrollo del país, pero está absolutamente satanizado. Eso es injusto y duele”, expresó.
“Claro que los remolacheros tienen problemas, si Iansa cerró. Eso era prácticamente la crónica de una muerte anunciada. Van a tener que pasar a otro cultivo y hemos golpeado las puertas del resto de la industria para darle una alternativa a esas 4 mil hectáreas de remolacha”.
En segundo lugar, habló del desafío hídrico del país. “Excúsenme, pero yo creo que en esta materia nos estamos haciendo los lesos y no estamos abordando el problema de fondo: la disponibilidad del recurso hídrico”. Sostuvo que no se saca nada con promover una política de riego si no hay agua y que los embalses estén al 10% de su capacidad. “Tenemos 29 proyectos de grandes embalses en carpeta y, al ritmo que vamos, nos vamos a demorar 150 años”.
Mencionó como opciones: embalses, obras para contener la nieve, infiltraciones de napas subterráneas, tratamiento de aguas servidas y plantas desalinizadoras. “Si queremos avanzar en esto, vamos a tener que hacerlo vía concesiones, no hay otra posibilidad”, dijo ante la estrechez fiscal, y reveló que en estas ideas “tengo el beneplácito del Presidente y de algunos ministros”.
Luego, apuntó a la diversificación de los mercados y puso de ejemplo el momento que atraviesan las cerezas: “Era que no iban a tener problemas, si el 90% de su destino era China y yo aprendí de chiquitito que no hay que tener los huevos en un mismo canasto”. Sin embargo, ante las insistencias del agro por impulsar acuerdos con India, Campos declaró que “negociar con un gigante como India es muy difícil (...), no me hago grandes ilusiones”.
“Era que las cerezas no iban a tener problemas, si el 90% de su destino era China, y yo aprendí de chiquitito que no había que tener los huevos en el mismo canasto”.
Pero agregó: “Si me permiten que les dé un mensaje pro bono, pónganle mucho más ojo a los países que están en la lista para ingresar al TPP11. Esos mercados caen solitos sin necesidad de negociar nada y todo eso se puede concretar ahora, durante este gobierno”.
Por último, el ministro indicó que el sector ganadero tendrá una preocupación especial de su parte, “porque me duele”. “Encuentro inconcebible que en 20 años haya bajado la masa ganadera nacional y estemos con 2,8 millones de cabezas de ganado (...). ¿Cómo no vamos a ser capaces de construir un modelo de desarrollo del sector pecuario exitoso?”.
Y cerró: “Ustedes preguntan cómo viene la temporada. Yo les diría que compleja, pero estoy esperanzado”.
“Todos me dicen ‘ministro, hay que llegar rápido a acuerdo con la India, es otra China’. Obviamente que eso lo vamos a seguir trabajando, pero excúsenme: en el corto y mediano plazo no me hago grandes ilusiones. Negociar con un gigante como India es muy difícil”.
“Hoy hay 29 proyectos de grandes embalses que están en carpeta y, al ritmo que vamos, nos vamos a demorar 150 años antes de terminar aquello, porque hay un problema estructural”.