Los llamados “ejecutivos clave” de la chilena SQM sacaron cuentas más que alegres durante el primer trimestre del año, cuando recibieron un pago por el ítem “compensaciones” que se disparó más de un 400% en relación al desembolso realizado para el período septiembre-diciembre y que también estuvo muy por sobre los pagos históricos por este concepto; incluso, quintuplicó la cifra entregada durante algunos de los trimestres de los años del boom del litio.
Así, según se observa en la evolución de las compensaciones que son entregadas por la minera no metálica, en el primer cuarto de 2026, la “remuneración al personal clave de la gerencia” llegó a US$ 45,9 millones, los que se repartieron entre 186 ejecutivos de la empresa, indican los Estados Financieros de la compañía al 31 de marzo, que no detallan los montos individualizados.
De acuerdo con el citado documento, la cifra del primer trimestre “incluye el pago del 90% del plan de compensación de ejecutivos”, lo que habría disparado el número versus los otros períodos.
Tanto en sus memorias anuales como en sus Estados Financieros, SQM expone que “la Sociedad posee un plan de compensaciones con la finalidad de motivar a un grupo de ejecutivos e incentivar su permanencia en la empresa”.
Dicho plan -cuya aplicación comenzó a partir del 1 de enero de 2022 tras la aprobación del directorio-, está ligado al cumplimiento de metas financieras específicas y considera a 35 ejecutivos de la firma, los que, en el caso del primer trimestre de 2026, tuvieron derecho al beneficio, siempre y cuando hayan estado en SQM hasta fines de 2025.
Otra característica: “este plan de compensaciones es pagado en efectivo”, indican los documentos.
Consultado por el alza de los pagos en el primer trimestre, una fuente de SQM explicó a DF que “la compañía paga bonos de largo plazo que se provisionan por varios años, pero cuyo pago o desembolso ocurre de una sola vez”.
Cabe mencionar que, lo anterior, es una práctica recurrente entre empresas con estándares IFRS (por su sigla en inglés, International Financial Reporting Standards) y que estructuran sus bonos como incentivos de retención.
De forma paralela, en el período de los años en que se fue provisionando este beneficio, desde 2022 a la fecha, SQM ha pagado al Estado -por ítem impuestos y pagos a Corfo por la explotación de litio en el Salar de Atacama- del orden de US$ 8 mil millones.
Durante el primer trimestre de 2026, SQM vio dispararse sus ganancias en un 165% versus el mismo período del año anterior, tras reportar US$ 364,7 millones de utilidad.
Asimismo, los ingresos de la compañía se elevaron casi un 70%, pasando de US$ 1.037 millones en los primeros tres meses del año 2025, a un total de US$ 1.760 millones entre enero y marzo de este ejercicio.
La compañía vive una recuperación sustancial tras el ciclo bajista del litio que golpeó sus desempeño en los años anteriores.