La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC, por su sigla en inglés) es la agencia estadounidense encargada de promover inversiones estratégicas en mercados emergentes. Creada en 2018, opera como una entidad independiente del gobierno federal y tiene entre sus funciones financiar proyectos en sectores considerados prioritarios para la política exterior y económica de Washington.
Su directorio está integrado por el Secretario de Estado, el Secretario del Tesoro y el Secretario de Comercio, además de miembros independientes. Tras la aprobación de la última Ley de Autorización de Defensa Nacional, en diciembre pasado, la DFC amplió su capacidad de acción al contar con US$ 205 mil millones para apoyar inversiones y autorización para operar en un mayor número de países.
En ese contexto, la directora de Política de la DFC, Caroline Vik, visitó Santiago durante la primera semana de junio, donde sostuvo reuniones con autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores, del Ministerio de Obras Públicas y del Ministerio de Minería. Además, participó en dos mesas redondas con representantes empresariales organizadas por la Cámara Chilena Norteamericana de Comercio (AmCham) y la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa).
En conversación con DF, Vik destacó el interés de la institución por ampliar su presencia en Chile y la región. “Estamos muy entusiasmados, hay muchas oportunidades en nuestros sectores prioritarios”, afirmó, aludiendo a áreas como minerales críticos, infraestructura, fintech y agricultura. Asimismo, subrayó que América Latina constituye una prioridad estratégica para la Casa Blanca.
- ¿Cuál es la visión que tiene la DFC de Chile? ¿En qué sectores económicos busca invertir?
- Chile es un mercado nuevo para nosotros. Antes no podíamos trabajar aquí porque es un país de ingreso alto, pero ahora tenemos más flexibilidad, así que pondremos en marcha todo nuestro trabajo para construir nuestros pipelines y realizar inversiones significativas en los próximos años.
Nuestros sectores prioritarios son minerales críticos; salud, con foco especial en la cadena de suministro farmacéutica; infraestructura de transporte, puertos, aeropuertos, corredores estratégicos, algunas carreteras y ferrovías-; infraestructura digital, telecomunicaciones, cables submarinos, fibra terrestre, centros de datos; servicios financieros, tanto inversiones en bancos tradicionales como en empresas de tecnología financiera y sistemas de pago de nueva generación; agricultura y alimentos, con alta prioridad en las cadenas de suministro de insumos agrícolas, fertilizantes, protección de cultivos, vitaminas y aminoácidos; y energía de todo tipo.
Nos interesan especialmente los proyectos que ayuden a expandir los mercados para las exportaciones estadounidenses. El Gas Natural Licuado (GNL) es uno de ellos, así como los que permitan a las empresas y tecnologías energéticas estadounidenses generar abundancia energética para el hemisferio y el mundo.
Tenemos mucho capital por desplegar y realmente queremos contribuir a inaugurar una nueva era de crecimiento económico sin precedentes para nuestro hemisferio.
“Nos interesa una amplia gama de minerales críticos, muchos de los cuales Chile posee. Nuestro objetivo es construir cadenas de suministro aliadas y diversificar las cadenas globales”.
- ¿Cómo percibe el ánimo de los inversionistas estadounidenses bajo el actual gobierno de Chile?
- Estamos muy entusiasmados con el nuevo liderazgo, la nueva dirección y el enfoque en la simplificación regulatoria. Chile ha sido un mercado muy estable durante mucho tiempo y siempre ha sido un excelente lugar para invertir; el nuevo liderazgo solo refuerza eso. Estamos muy ansiosos por profundizar en el mercado y creo que muchas empresas estadounidenses se sumarán a las que ya están operando aquí.
- ¿Qué les parece la ley miscelanea que promueve el gobierno?
- Las decisiones regulatorias las dejo en manos de su gobierno. Chile es un excelente lugar para hacer negocios y estoy segura de que estos cambios lo harán aún mejor. Estamos muy entusiasmados tras las reuniones con las empresas. Ellas también están animadas y emocionadas ante la simplificación regulatoria que se avecina, lo que hará mucho más viables los proyectos que desean llevar adelante.
- En marzo Chile y EEUU firmaron una declaración para iniciar consultas sobre minerales críticos y tierras raras. ¿Donde pondrán el foco?
- Nos interesa una amplia gama de minerales críticos, muchos de los cuales Chile posee. Nuestro objetivo es construir cadenas de suministro aliadas y diversificar las cadenas globales de minerales críticos, que son tan importantes para tantas industrias.
Hay niveles de prioridad, pero también varía según la cantidad. Además, nos interesa solo el segmento upstream, sino también el midstream. Tuvimos conversaciones muy interesantes y prometedoras sobre el potencial de expandir las capacidades midstream de Chile.
- China es el quinto mayor inversionista en Chile, ¿cómo ve su participación en sectores estratégicos?
- Estoy aquí únicamente para hablar de la DFC y nuestras inversiones. Queremos ser el primer socio, el primer llamado y el mejor aliado para todos los países del hemisferio occidental. Así que estamos totalmente enfocados en ser un excelente socio financiero para los países y empresas que buscan hacer crecer sus economías.