Los reguladores estadounidenses lanzaron este martes, a través de una carta, una dura advertencia al gigante de la belleza Revlon Group Holdings.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, su sigla en inglés) calificó un producto de Revlon como de mayor riesgo debido a su potencial contaminación con un carcinógeno humano conocido, según consta en la carta fechada el pasado 2 de junio. Los detalles del producto y del posible contaminante fueron omitidos en la versión pública de la carta.
Revlon no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Según la carta, Revlon comunicó a la FDA que su proveedor analizó los componentes del producto, aunque la agencia afirmó que Revlon no había verificado la fiabilidad de los métodos de prueba del proveedor.
En los últimos años, se retiraron del mercado productos de cuidado personal como protectores solares en aerosol, antitranspirantes, desinfectantes de manos y tratamientos para el acné. Estas retiradas se debieron a la contaminación con benceno, un carcinógeno relacionado con la leucemia. La carta de la FDA, en la que se eliminaron partes del texto, no indica si el benceno era el carcinógeno que preocupaba a la agencia.
La unidad de control de calidad de Revlon tampoco realizó pruebas para detectar múltiples impurezas y permitió la presencia de más levadura y moho de lo que permiten las pruebas estándar, según indica la carta. La agencia solicitó 2una evaluación integral y un plan de remediación" para garantizar que la unidad de control de calidad de Revlon pueda funcionar eficazmente.
"Como fabricante, usted tiene la responsabilidad de tomar muestras, analizar y examinar, según corresponda, los componentes del medicamento antes de usarlos en la producción", escribió la FDA.
Nuevo revés para Revlon
Este es el último revés para Revlon, una empresa de capital cerrado. La compañía fue intervenida por sus acreedores hace tres años como parte de un proceso de quiebra que puso fin a años de disputas internas entre ellos. Un acuerdo de deuda anterior no logró solucionar sus problemas.
Revlon y otros fabricantes de productos de belleza se enfrentaron en los últimos años a acusaciones de consumidores que vinculaban los alisadores de cabello con algunos tipos de cáncer. Un abogado que representaba a Revlon cuando surgieron muchas de estas acusaciones declaró en 2023 que la compañía negaba cualquier vínculo entre sus alisadores de cabello y el cáncer. El litigio continúa.
Una carta de advertencia es una de las sanciones más severas de la FDA, y el incumplimiento de las normas puede llevar a la agencia a restringir la capacidad de la empresa para exportar sus productos. La agencia solicitó a Revlon que realizara evaluaciones de riesgo de sus productos y que retirara del mercado cualquier producto contaminado.
La carta se basó en una solicitud de información de la FDA enviada a la fábrica de Revlon en Oxford, Carolina del Norte. Según su sitio web, la planta tiene el tamaño de 12 campos de fútbol y es la instalación de producción más grande y avanzada de la compañía. Además de su marca principal, Revlon también comercializa productos de Elizabeth Arden y Almay, entre otras marcas.