El gerente de Estrategia Renta Variable de LarrainVial Research, Luis Ramos, plantea que el mercado se toma con calma la ventaja que hasta ahora tiene Roberto Sánchez, tanto porque no es definitiva como por la moderación que se anticipa si es elegido Presidente. Eso sí, los activos reflejarían el entusiasmo por las políticas procrecimiento de Keiko Fujimori, si esta recupera la delantera.
- ¿Lo sorprende lo ajustado del conteo?
- Estamos en presencia, probablemente, de una de las carreras más competitivas. Estamos en presencia de dos candidatos a los lados opuestos del espectro político. Si uno revisa las encuestas, el simulacro final de boca de urna y el conteo rápido, hay una semejanza de lo que pasó en el 2021.
- Pese a la incertidumbre y a que Sánchez va a la delantera, no hemos visto una reacción brusca del mercado. ¿Por qué?
- Hay dos consideraciones. El mercado ha adoptado una posición de vigilia en el sentido de esperar la confirmación de los resultados, entendiendo que esta distancia que hoy día tiene Sánchez versus Fujimori no es necesariamente definitiva.
Por otro lado, en la retórica, un candidato como Sánchez tiene mensajes muy disruptivos en torno al cambio en el modelo económico, pero eso uno tiene que entenderlo desde el lado de la viabilidad política y ahí hay una diferencia muy clave con respecto a lo que tuvimos en el 2021, donde sí, efectivamente, post segunda vuelta los activos financieros reaccionaron de manera muy negativa.
Primero, tienes una nueva arquitectura política con un Legislativo que es nuevamente bicameral y en donde hay dos números mágicos. El primero es que Fujimori, a través de Fuerza Popular, controla más de un tercio de los votos en el Senado, lo cual impide cualquier reforma que pueda realizar el eventual Presidente Sánchez, ya que requiere supermayorías de dos tercios de votos en cada cámara.
Segundo, porque Sánchez ha probado ser mucho más pragmático que su antecesor (el exPresidente Pedro) Castillo. Es básicamente una persona que se encuentra dentro de un enfoque bastante pragmático, incluso para nominar a la gente que lo rodea hoy día, dentro de los perfiles tecnócratas que tiene. Entonces creo que el mercado también digiere eso.
Estamos en presencia de un resultado que, combinando retórica y viabilidad política, un eventual triunfo de Sánchez es más status quo que algún tipo de cambio o disrupción en el modelo económico.
Las políticas de Fujimori podrían “añadir al menos un punto porcentual de crecimiento adicional” al país.
- ¿Cómo recibiría el mercado un cambio en favor de Fujimori?
- Bastante positivo, porque la otra cara de la moneda era un escenario con estabilidad política y opcionalidad de crecimiento.
La participación que tiene hoy Keiko y su partido en el Senado impide estos procesos de vacancia. Eso, de alguna manera, detiene la inestabilidad que ha caracterizado a la política peruana en los últimos años.
Por otro lado, está la opcionalidad de crecimiento. Esto es clave porque Fujimori no quiere hacer una disrupción al modelo económico ni una disrupción significativa a la actual Constitución.
Bajo esa premisa, las normas procrecimiento que pretendía aprobar en el Congreso necesitaban simplemente mayorías. Y el bloque de derecha estaba muy bien posicionado para ello porque en el Senado tenía cerca de un 50% y en la Cámara Baja en torno a un 43%.
Además, hay un partido de centro llamado Partido Buen Gobierno, que consideramos tiene un perfil bastante tecnócrata y que podría apoyar esa agenda.
Creo que Fujimori podría haber desarrollado un poco más ese potencial y añadir al menos un punto porcentual de crecimiento adicional a lo que ya hemos visto como trayectoria para el PIB de Perú.