Desde los primeros antecedentes del caso Factop, los hermanos Antonio y Álvaro Jalaff fueron situados en el centro de la investigación como los principales beneficiados de las operaciones con facturas falsas para obtener financiamiento.
Por estos hechos, ambos son investigados por estafa, lavado de activos, administración desleal y uso malicioso de instrumento privado mercantil falso.
Con el avance de la causa, sin embargo, las imputaciones tomaron caminos distintos. Antonio Jalaff enfrentó los delitos contemplados en la Ley de Mercado de Valores, vinculados al frustrado plan del fondo de inversión “Capital Estructurado I” de LarrainVial Activos y a los conflictos con la gestora, sus aportantes y Grupo Patio.
Álvaro Jalaff, en tanto, es investigado por cohecho, tanto por el bullado audio entre Luis Hermosilla, Daniel Sauer y Leonarda Villalobos como por la investigación relacionada con el proyecto Parque Capital.
Aunque han seguido estrategias y defensas separadas durante el desarrollo del caso, cada uno persigue hoy un mismo objetivo: alcanzar un juicio abreviado. Álvaro ya habría logrado un acuerdo por colaboración eficaz, mientras que la estrategia de Antonio Jalaff se centraría en acuerdos con querellantes.
“La posibilidad de un procedimiento abreviado, así como las salidas alternativas respecto de algunas víctimas, está siempre presente”, sostuvo la defensa de Antonio Jalaff.
Por su parte, según conocedores del caso, la Fiscalía también buscaría despejar la arista de los hermanos Jalaff para concentrarse en quienes sí enfrentarían un juicio oral: Hermosilla, Villalobos y Sauer.
Acercamientos
La estrategia de Antonio Jalaff ha estado marcada por la búsqueda de acuerdos con los querellantes.
Según explicó a DF su abogado defensor, Sergio Rodríguez, aunque no todos han manifestado disposición para ello, “con quienes sí ha sido posible avanzar, se han concretado pagos, abonos y transacciones relevantes”.
“En algunos casos, esos acuerdos han permitido poner término definitivo a las controversias mediante finiquitos, y en otros, se han materializado abonos destinados a reparar, al menos parcialmente, los perjuicios que se alegaban”, añadió.
De esta manera, adelantó que “con algunas (partes) ya hemos llegado a desistimientos o acuerdos reparatorios”.
Consultado sobre eventuales negociaciones con la Fiscalía, el abogado sostuvo que “la posibilidad de un procedimiento abreviado, así como las salidas alternativas respecto de algunas víctimas, está siempre presente”.
“Se trata de una negociación de índole procesal que debe ser mantenida en reserva mientras no se concrete entre todos los interesados”, agregó el abogado.
De esta manera, “en la medida en que se llegue a un entendimiento, y actuando con el criterio debido en beneficio de cada parte, debería ser posible avanzar en esa línea”, precisó Rodríguez.
Fin a conflicto con Patio
En paralelo, el empresario cerró su controversia con grupo Patio. Tras un acuerdo con la compañía -que incluyó reconocer notarialmente que la venta de su participación fue voluntaria, transparente y realizada a precio de mercado-, tanto el empresario como la empresa desistieron de las querellas cruzadas que mantenían entre sí.
En la decisión “primaron consideraciones personales y familiares por sobre consideraciones jurídicas o de negocio”, la que “fue meditada y analizada por Antonio Jalaff, que mantiene en esta materia una posición distinta a la de su hermano”, reveló Rodríguez.
En una reciente declaración, Álvaro Jalaff aseguró que “se concretó una estrategia ilícita para que mi familia y yo fuéramos expulsados de Grupo Patio, recibiendo a cambio un precio vil, objetivamente abusivo, que no tenía relación con el valor real de la empresa”.