La Bolsa de Tokio ganó hoy un 0,67% y cerró en 8.455,35 puntos, su nivel más bajo registrado en una última sesión del año desde 1982, en un 2011 marcado por el terremoto de marzo, la fortaleza del yen y las inundaciones en Tailandia.
El selectivo Nikkei cerró con una subida de 0,67%, y quedó en 8.455,35 unidades, mientras que el índice Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, subió 0,90%, hasta 728,61 enteros.
Prácticamente la totalidad de los sectores que forman el mercado ganaron terreno liderados por el de transporte aéreo, el del gas y la electricidad y el metalúrgico, mientras que el de las casas de valores fue el único que perdió cancha.
El mercado abrió la última sesión de 2011 en positivo después de que EEUU publicara unos indicadores económicos mejores de lo esperado, incluidos los datos de venta de viviendas correspondientes a noviembre, lo que generó optimismo en la recuperación de la primera economía mundial.
Durante la jornada, el Nikkei amplió sus ganancias por la compra de gangas y el interés de los inversores por terminar bien 2011 ante las buenas expectativas de cara al inicio del año.
"El mercado de Tokio registró ganancias al final de la sesión por la compra real y anticipada de los inversores, que quieren que sus carteras de inversión muestren un aspecto mejorado antes de que termine el año", afirmó Fumiyuki Nakanishi, analista de SMBC Friend Securities, a la agencia local Kyodo.
Con todo, hay que decir que el principal indicador de la Bolsa de Tokio acumuló en el año un retroceso de 17,34%.